El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, y el de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, coincidieron hoy en que el presidente de Siria, Bachar al Asad, debe abandonar inmediatamente el poder para que el pueblo sirio pueda "elegir su futuro" libremente.

"Estoy totalmente de acuerdo (con que Al Asad debe irse). Es nuestra común opinión", indicó Mursi en una rueda de prensa en Bruselas junto a Barroso.

"No hay lugar para presidentes que asesinan a su pueblo", enfatizó.

El jefe del Ejecutivo comunitario celebró la posición del nuevo presidente egipcio frente a la crisis en Siria, así como que "cada vez esté más implicado" en intentar encontrar una solución.

"Al Asad debe irse", zanjó Barroso, quien argumentó que "un presidente que mata a su propio pueblo, simplemente no merece ser presidente del país".

"Simplemente esto no es aceptable. Necesitamos una transición hacia la democracia", concluyó.

Para Barroso, la prioridad ahora es "detener el baño de sangre y permitir el acceso a la ayuda humanitaria" en Siria.

"No podemos entender que haya otros países que apoyen la dictadura siria", apuntó.

También destacó la importancia de Egipto en el proceso de paz en Oriente Medio, así como que los cambios iniciados en el mundo árabe resulten exitosos.

Preguntado por el papel de Egipto en la crisis siria, Mursi aseguró que se celebrará próximamente en El Cairo una reunión del cuarteto que compone junto a Arabia Saudí, Irán y Turquía para analizar posibles soluciones.

"El cuarteto debería empezar a trabajar muy pronto", dijo, y afirmó que el mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, también ha mostrado su disposición de trabajar con esos países.

Aseguró que este grupo de Estados no trabajará en solitario, sino que también espera cooperar con la Liga Árabe y otros países.

"No queremos intervenir en los asuntos domésticos de Siria, queremos proteger a los civiles", apostilló Mursi.

"Debemos asegurarnos de que se permite al pueblo sirio elegir su futuro", concluyó.