El número de personas fallecidas tras beber alcohol adulterado en la República Checa asciende a 17, tras registrarse cinco muertes desde el mediodía del miércoles, informaron hoy los medios checos.

Un número no especificado de personas intoxicadas con bebidas alcohólicas destiladas de manera ilegal y que contienen metanol están internadas en diversos hospitales, algunas de ellas, en estado crítico, informó Radio Praga.

La situación hace temer que aumente aún más la cifra total de muertes. El último caso registrado fue el de una mujer de 47 años que falleció en la ciudad de Ostrava, en un hospital en el que había sido internada después de haber sido hallada inconsciente en su casa el miércoles.

También hay varios afectados que han perdido la vista.

El Gobierno, que estableció ayer un gabinete de crisis, ha prohibido la venta de licores en kioscos en todo el país, y ha reiterado a la población que no consuma bebidas alcohólicas de origen desconocido o de botellas no selladas debidamente.

El consumo de pocos mililitros de metanol provoca mareos, dolores de cabeza, náuseas y perturbaciones de la vista, y puede llevar a la ceguera y a la muerte.

De acuerdo con la Unión Checa de Productores de Licores, una quinta parte de las bebidas alcohólicas consumidas en el país es de origen ilegal.