Las fuerzas de seguridad de Guatemala capturaron hoy al mexicano Ramón Antonio Yánez Ochoa y al guatemalteco Juni Enríquez Monzón, funcionario de Puertos del país, señalados de pertenecer a una organización internacional de narcotraficantes.

El ministro guatemalteco del Interior, Mauricio López, dijo en una rueda de prensa que Yánez Ochoa fue detenido en un apartamento ubicado en un exclusivo sector del sureste de la capital guatemalteca, mientras que Enríquez fue capturado en las instalaciones del puerto Quetzal, en el departamento de Escuintla, sur del país.

Paralelamente, las autoridades antinarcóticos se incautaron, en un barrio popular del norte de la capital, de cinco contenedores que se cree contienen drogas sintéticas terminadas, valorados en 12 millones de dólares.

Este cargamento, que según López será sometido a pruebas científicas para determinar su contenido real, fue descubierto como parte de las acciones judiciales realizadas hoy para desbaratar esta organización criminal.

Según López, en el interior de la residencia de Yánez Ochoa también fueron decomisados 158.000 dólares en efectivo que fueron hallados dentro de una caja fuerte.

El mexicano, precisó el ministro, "tenía una orden de captura emitida por la Justicia de los Estados Unidos desde 1994", por lo que se presume que éste desde entonces se dedicaba al narcotráfico.

El fiscal costarricense, Francisco Dall'Anese, jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), la cual participa en las investigaciones de este hecho, dijo que "en fecha reciente se tuvo información sobre la intención de esta banda de sacar del país un cargamento de drogas sintéticas ya terminadas", las cuales se habrían producido en territorio guatemalteco.

Dall'Anese aseguró que al menos cinco personas más vinculadas con esta agrupación están pendientes de ser detenidas, y aunque se abstuvo de identificar a qué cartel de narcotraficantes podría pertenecer esta estructura, una fuente del Ministerio del Interior aseguró a Efe que "se trata del cartel (mexicano) de Sinaloa".

Los investigadores determinaron que Enríquez, quien pertenecía al Sindicato de Trabajadores de la Empresa Portuaria Quetzal y se desempeña en esa institución como director del departamento de seguridad interna, era el encargado de permitir el ingreso al país de los cargamentos de químicos precursores utilizados para la elaboración de las drogas sintéticas.

Durante la última semana, las autoridades han desmantelado dos laboratorios clandestinos utilizados por narcotraficantes para fabricar drogas sintéticas, en los cuales además de químicos e insumos han hallado producto ya terminado listo para "exportar".

Según las estadísticas de la PNC, en lo que va de este año los decomisos de drogas, bienes y armas hechos al narcotráfico superan los 10.378,3 millones de quetzales (1.297 millones de dólares).