El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, supeditó hoy la petición de un rescate financiero a España a la evolución de la prima de riesgo y al diferencial de financiación de este país.

Rajoy hizo este planteamiento en la sesión de control al Gobierno celebrada hoy en el Congreso de los Diputados, en la que Alfredo Pérez Rubalcaba, líder de la principal fuerza de la oposición, el Partido Socialista, reclamó al jefe del Ejecutivo que sea el Legislativo el que vote las condiciones que se puedan exigir a España para conceder ese rescate.

Al tiempo que hablaba Rajoy en la Cámara Baja del Parlamento español, el Tribunal Constitucional alemán daba su visto bueno al fondo de rescate europeo (MEDE), del que partiría esa eventual ayuda a España.

La prima de riesgo de España (que mide el interés adicional que piden los inversores por comprar deuda nacional) reaccionaba inmediatamente y se situaba a las 10.38 hora local (08.38 GMT) por debajo de los 400 puntos básicos, nivel que no alcanzaba desde comienzos de abril.

El diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, que permite medir la confianza de los inversores en la deuda española, se estrechaba después de que el rendimiento del bono hispano cayera al 5,604 % y el del bono germano se elevara al 1,604 %.

Este fue el primer cara a cara de Rajoy y Rubalcaba en el pleno de la cámara baja del Parlamento en el nuevo curso político español tras el periodo estival, y, entre otros temas, el líder del PSOE intentó sin éxito que el jefe del Gobierno aclarara si actualizará las pensiones en los próximos presupuestos para compensar la inflación.

Los datos revelados hoy por el Instituto Español de Estadística indican que la inflación interanual se elevó en España al 2,7 % en agosto pasado, cinco décimas más respecto a la tasa de julio, debido a la subida de los precios de los carburantes, lo que supone la cifra más alta en lo que va de año.

Sobre el posible rescate de la UE a España, Rubalcaba instó a Rajoy a llevar al Congreso el memorándum de condiciones que se imponga a España para que el pleno discuta y vote la que denominó "cesión de soberanía", de modo que no se repita "el bochornoso espectáculo" que se vivió con la ayuda a la banca, debatida en el Parlamento alemán y no en el español.

Rajoy insistió en que todavía no ha decidido si recurrirá a la ayuda europea y reprochó a Rubalcaba que hable de condiciones cuando el Gobierno "no sabe absolutamente nada" y, por lo tanto, tampoco el líder de la oposición.

"Hasta ahora, el único partido de la historia de España que ha congelado las pensiones ha sido el PSOE (Partido Socialista Obrero Español), cuando usted estaba en el gobierno", le recordó Rajoy.

Ante el eventual rescate, el presidente del Gobierno estimó que el Banco Central Europeo ha lanzado un mensaje "claro, nítido y contundente sobre la irreversibilidad del euro" al garantizar que actuará si un país tiene problemas financieros.

Ahora le toca al Gobierno analizar "si es necesario actuar, si es conveniente para España", y conocer las condiciones para tomar una decisión "en función de los intereses generales de todos los españoles", agregó.

El líder del PSOE se centró en el riesgo que pueden sufrir las pensiones, ya que Rajoy se ha comprometido a "no tocarlas", no a revalorizarlas, y la inflación se acerca al 3 por ciento, al margen de que los pensionistas también se ven afectados por la subida del IVA y por el copago de recetas farmacéuticas, dos de las medidas adoptadas por el Gobierno para tratar de atajar el déficit.

Rubalcaba también dijo que el Parlamento debería tomar nota de la multitudinaria manifestación a favor de la independencia de Cataluña que se celebró ayer en Barcelona y de la protesta que acogerá Madrid el próximo sábado contra los recortes, pues, según el líder opositor, no puede quedar ajeno a la creciente "tensión territorial y social" en el país.