La policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar el miércoles a unos 300 manifestantes que quemaron banderas de Estados Unidos frente a la embajada de ese país en la capital tunecina, como parte de las muestras colectivas de indignación en el mundo musulmán contra una película que ridiculiza al profeta Mahoma.

En Libia, el embajador y tres estadounidenses más murieron cuando una turba de manifestantes y sujetos armados, enardecidos por el filme, irrumpieron en el consulado en Bengasi.

Un fotógrafo de The Associated Press vio a varios manifestantes que quemaban y pisoteaban banderas estadounidenses en Túnez. Unos 50 manifestantes fueron mantenidos a raya inicialmente por los agentes de seguridad, que habían reforzado su presencia. Pero la policía cargó contra la multitud y lanzó los gases lacrimógenos cuando el número de manifestantes se multiplicó, lo que volvió más tensa la situación.

Los manifestantes gritaron "muera Estados Unidos", y algunos trataron de abrirse paso hacia el complejo donde se ubica la legación. Un agente golpeado en la cabeza por una piedra fue hospitalizado, informó la policía.

Entre los inconformes había un grupo reducido de mujeres con el rostro cubierto por un velo conocido como "niqab".

El presidente de Túnez, Moncef Marzouki, interrumpió una visita a la vecina Libia por motivos de seguridad.