La joven española Katarina Grey debutó hoy en la Semana de la Moda de Nueva York con su primera colección, "Number One", compuesta de apuestas seductoras y provocativas en tejidos como el tul, la seda y la gasa, y con las que quiere recuperar "la cuidada costura de antaño".

Grey, nacida en Barcelona hace 25 años y formada en el famoso Parsons School of Design de Nueva York, eligió precisamente la Gran Manzana para presentar por primera vez unas creaciones "dulces" pero también "pervertidas", según explicó en una entrevista con Efe durante la presentación de sus diseños.

"La inspiración empezó siendo la inocencia, pero luego, al haber vivido en Nueva York varios años y ver tanto negro en la ropa, ha acabado siendo una inocencia pervertida", señaló la joven catalana, que definió su proceso creativo como "un paso de lo puro y lo dulce a lo rockero y lo cañero, y hasta un poco inmoral".

El desenlace es una colección que "sucumbe a la tentación", llena de cuidados diseños, en los que combina tejidos de tul, seda, gasa y satén con algodón, con patrones asimétricos y desenfadados, diseñados para "una chica mala" a la que le encantan las transparencias.

"Casi todo es seda y algodón. Lo mejor que he encontrado. Son tejidos exportados de Corea, que llegan a Nueva York y me los llevo a España", detalló esta debutante, que realizó su presentación en los salones del hotel del barrio de Chelsea donde se interpreta el espectáculo teatral interactivo "Sleep No More".

Destacan los vestidos de noche entre unos diseños en los que domina el negro, color que la diseñadora redescubrió a su llegada a Nueva York, donde aterrizó "con mil colores" y pasó a vestir "cada día de negro", color casi obligatorio entre los amantes de la moda que pueblan Manhattan.

Además, hay motivos florales y muchos tonos pastel, que se mezclan con varias tonalidades de gris, el color "predilecto" de la diseñadora, que reconoce cada tono usado en la colección como propio, ya que ha sido ella misma quien ha dado con cada una de las tonalidades "a mano y en casa".

"Con los colores me gusta expresar mi espíritu", explicó a Efe la joven, que además se reconoce "obsesiva" con la calidad de las piezas que crea, por lo que se ha nutrido de un grupo de costureras "de las de toda la vida" para asegurarse que todos los detalles cumplen con sus normas de calidad.

Presentó así unas creaciones con las que "volver a las técnicas de costura antiguas: Cada prenda está cosida a mano, perfectamente acabada. Si le das la vuelta, está impoluta", defendió Grey, quien no ahorra halagos para las mujeres que cosen para ella, algunas de ellas salidas del taller del creador catalán Josep Font.

Todas las prendas son trabajadas en Barcelona, con lo que presenta "un producto cien por cien español" del que la diseñadora cree que se valorará "su dulzura", pero también la "pulcritud" de cada una de las piezas.

La primera colección de esta catalana ha despertado ya el interés de algunos de los grandes almacenes más pujantes de Nueva York, y recibió la visita durante la presentación de este miércoles de compradores de París y Londres.

Grey pasó los últimos cuatro años estudiando moda en Nueva York, donde llegó tras estudiar Empresariales, ya que sin esa carrera su familia no apoyaría su proyecto, y ahora está a caballo entre Manhattan y Barcelona, aunque su intención es seguir presentando sus próximas colecciones en la Gran Manzana.