La Feria del Libro de Fráncfort, el mayor escaparate del mundo del sector editorial, confía en mantener su alto nivel internacional pese a la crisis global y su impacto en los países de la zona euro.

La feria, que se celebrará del 10 al 14 de octubre, acogerá unos 7.000 expositores procedentes de un centenar de países, informó hoy su director, Juergen Boos, con lo que defiende su posición puntera a escala internacional.

En la edición de 2011, fueron 7.384 expositores de 106 países, lo que supone un leve descenso en términos estadísticos, apuntó el director.

De acuerdo con las cifras de la Buchmesse -la Feria del Libro-, se espera un crecimiento en cuanto a presencia de editores de Estados Unidos y de los países emergentes, principalmente de China, India y Brasil.

En cambio, los países más afectados por la crisis de la zona euro, como España e Italia, estarán presentes principalmente en pabellones institucionales mientras que disminuye el cómputo de editores con expositor propio.

"Es una clara expresión del impacto de la crisis de la zona euro", indicó Boos.

El eje temático de la Buschmesse será, como en varias ediciones precedentes, el proceso de fusión entre la edición en formato papel y las digitales, además del impacto de ésta evolución entre el público infantil y juvenil.

El país invitado de la presente edición será Nueva Zelanda, que sucede a Islandia, mientras que para 2013 se espera a Brasil.