La economía brasileña tiene "sólidos fundamentos" y deberá acelerarse en los próximos meses, en parte gracias a una "moderada recuperación" de la actividad industrial, declaró hoy el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini.

En una comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos del Senado, Tombini despejó temores en relación a un posible aumento de la inflación, que se acentuó ligeramente en los últimos meses y apunta a llegar a diciembre con una tasa anual del 5,5 %.

"A pesar de que existe una tendencia inflacionaria en el corto plazo, el escenario es favorable en el medio plazo", indicó Tombini, quien explicó que Brasil sufre los efectos de "desvíos transitorios" provocados por las alzas de precios de las materias primas en los mercados internacionales.

"La buena noticia es que esos precios oscilan mucho y, así como suben mucho, también caen mucho después", sostuvo el presidente del Banco Central, quien afirmó que la inflación en Brasil no supone una "preocupación" para las autoridades monetarias, al menos en este momento.

Según Tombini, aún si la inflación cerrase este año en un 5,5 %, como prevén muchos analistas del mercado financiero, estaría dentro de la meta del 4,5 %, con dos puntos porcentuales de tolerancia, que ha sido establecida por el Gobierno.

Para el año próximo, señaló como "esperanzador" un plan anunciado esta semana por el Gobierno, que permitirá reducir las tarifas de la energía eléctrica en un 16,2 % para los consumidores residenciales y en un 28 % para el sector productivo.

"Será una contribución importante para una reducción de costos en la industria, los servicios y la agricultura, y ayudará a contener las presiones sobre los precios finales", consideró Tombini.

La economía de Brasil creció en el segundo trimestre un 0,4 %, un ritmo inferior a las previsiones oficiales, después de que en el primero registrase un alza marginal del 0,1 %.

Al comentar el resultado del segundo trimestre conocido el 31 de agosto, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó que Brasil ha superado "la peor fase" de la crisis y sostuvo que la economía "está acelerando gradualmente".

"La expectativa es que continuemos en trayectoria de aceleración, que el tercer y cuarto trimestres sean mejores que el segundo, que estuvo fuertemente influenciado por la crisis internacional, que no mejoró y también afectó a los países emergentes", dijo Mantega.