El 15 por ciento de los estadounidenses siguió bajo el umbral de la pobreza en 2011, lo que supone una reducción de escasamente una décima frente a 2010 y mantiene el índice a niveles récord, según datos publicados hoy por la Oficina del Censo.

El número de personas en situación de pobreza en Estados Unidos fue de 46,24 millones de personas, una leve reducción respecto a los 46,34 millones de 2010 que llega tras tres años consecutivos de subida, según destacó el Gobierno estadounidense.

El dato sigue siendo alto, especialmente en minorías y regiones al sur y oeste del país, algo que ha estado motivado por un desempleo por encima del 8 por ciento en los últimos 43 meses, y la crisis económica.

El ingreso medio de un hogar estadounidense en 2011 fue de 50.054 dólares, lo que supone un descenso del 1,5 por ciento respecto al año anterior y la segunda caída anual consecutiva, mientras que el caso de una familia media el retroceso fue del 1,7 por ciento hasta los 62.273 dólares.

La Oficina del Censo considera en situación de pobreza, en el caso de un hogar de cuatro miembros, a una familia con ingresos anuales inferiores a los 22.800 dólares.

El número de personas en Estados Unidos sin seguro médico bajó en 1,4 millones hasta los 48,6 millones en 2011, mientras que el porcentaje de población sin cobertura médica se situó en el 15,7 por ciento, por debajo del 16,3 por ciento de 2010.

Un total de 13,24 millones de hispanos en Estados Unidos vivían por debajo del umbral de pobreza en 2011, frente a los 13,52 millones de 2010, con un índice del 25,3 por ciento, una reducción frente al 26,5 por ciento del año previo.

Los hispanos son, tras los afroamericanos, la minoría con más alto índice de pobreza en el país, mientras que el ingreso medio de un hogar latino en EE.UU. bajó a los 38.624 dólares anuales, frente a los 38.816 dólares.

Estos datos son de gran importancia en Estados Unidos pues su publicación se da a menos de dos meses de las elecciones presidenciales en las que la economía es el principal tema en la cabeza de los votantes a la hora de elegir entre el mandatario Barack Obama o el republicano Mitt Romney.