El Gobierno griego y la troika que representa a los prestamistas internacionales tratan de cerrar hoy un acuerdo sobre el plan de recortes por valor de 11.600 millones de euros que exigen al país mediterráneo sus socios europeos para acceder a seguir prestándole dinero.

El ministro de Finanzas heleno, Yannis Sturnaras, tiene previsto recibir a los jefes de misión de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) a las 13.00 GMT de hoy, mientras que a las 16.30 GMT, el primer ministro, el conservador Andonis Samarás, se reunirá con los líderes de los otros dos partidos que apoyan a su Ejecutivo.

El objetivo es lograr pactar con todas las partes las nuevas medidas de austeridad de manera que Grecia pueda presentarlas ante sus socios comunitarios el viernes, durante la reunión del Eurogrupo en Nicosia (Chipre).

Sin embargo, aún hay fuertes diferencias sobre los recortes, y la troika ya ha rechazado las propuestas presentadas por el Gobierno, alegando que son necesarios más despidos en el sector público, así como reducciones salariales de los funcionarios y de las pensiones, además de incrementar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años (al inicio de la crisis ya había sido incrementada dos años).

Los socios progresistas de Samarás -Pasok y Dimar- se oponen vehementemente a las exigencias de la troika puesto que su coste social será muy elevado.

De hecho, hoy hay convocadas huelgas y paros sectoriales de profesores de todos los niveles de la educación, de los médicos y farmacéuticos, de los trabajadores municipales, de los trabajadores de hostelería y de los empleados del banco público Caja Postal, que será privatizado.

Igualmente se manifestarán los policías, bomberos y guardacostas, y se espera que los militares participen por primera vez en esta manifestación contra los recortes.