La disidente cubana Marta Pérez Roque, que sufre diabetes, cumplió hoy el segundo día de la huelga de hambre colectiva que lidera en la isla, pese a que ya no puede caminar sola, sufre temblores y tiene las extremidades adormecidas por la falta de comida y medicación.

"Está muy deteriorada" y "en estos momentos su estado es crítico", afirmó hoy a Efe en la casa de Roque en La Habana Miladis Carnel, que la acompaña en la protesta y dice ser enfermera de profesión.

Junto con la disidente de 67 años, expresa del "Grupo de los 75", otros 20 opositores secundan la medida en las ciudades de La Habana (occidente), Villa Clara, Placetas y Ciego de Ávila (centro), y Manzanillo y Holguín (oriente).

Doce están en sus casas y nueve en prisión; tres son mujeres y dieciocho hombres, dos solamente tienen un riñón y uno tiene problemas cardíacos.

Como pudo constatar Efe en el domicilio de Roque en el barrio habanero de La Víbora, la opositora no permite que se le tomen fotografías y permanece recostada desde la noche del martes en su cama y tapada con una sabana pese a los más de treinta grados del verano cubano.

Tampoco quiere hablar, por lo que la información sobre su estado de salud es proporcionada por las personas que están con ella, cinco de las cuales también en huelga de hambre, aunque más jóvenes y ninguna enferma.

La protesta colectiva busca presionar a las autoridades cubanas para que liberen al preso político Jorge Vázquez, que según ellos debería haber abandonado el domingo la cárcel de Santa Clara en la que se encuentra recluido tras cumplir su condena.

Además denuncian la "muy difícil" situación en que aseguran se encuentra la disidencia interna.

Carnel, que aclaró que no está con Roque en calidad de enfermera sino apoyándola en su protesta, explicó que la disidente, tiene además "retención de orina" y ya no está tomando agua, solamente le humedecen los labios de forma periódica.

"Tiene las extremidades inferiores y superiores adormecidas, no tiene fuerzas para pararse (levantarse), la acompañamos desde la cama al baño", explicó.

Según Carnel, "en cualquier momento puede caer en un coma diabético", en cuyo caso Roque ha dejado por escrito que no quiere ser reanimada, un mandato que las personas que la rodean aseguran que van a cumplir a rajatabla.

"Ella dejó bien claro que no quiere atención médica y nosotros vamos a cumplir eso hasta el final por muy doloroso que sea y lo sentimos grandemente", declaró Carnel.

Las otras cinco personas que cumplen la huelga de hambre en la casa de Roque son Yazmani Nicles, Yadira Rodríguez, Rosa María Naranjo, Fermín Zamora e Ibis María Rodríguez, los dos últimos marido y mujer.