Cuba condenó el miércoles el mortífero ataque contra una misión diplomática de Estados Unidos en Libia.

El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba es una inusual muestra de solidaridad con el enemigo de la isla en la Guerra Fría, en particular en lo que respecta a una parte del mundo donde sus diferencias no podrían ser mayores.

El presidente cubano Raúl Castro y su hermano Fidel fueron firmes aliados del ex dictador libio Moamar Gadafi y lamentaron la sublevación apoyada por la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) para derrocarlo.

El comunicado del ministerio condena el ataque en Bengasi, Libia, donde murió el embajador y otros tres estadounidenses. Manifestó que la violencia contra diplomáticos no se justifica y "se opone resueltamente a todos los actos de violencia contra las misiones diplomáticas y su personal" bajo cualquier circunstancia y en cualquier lugar.