El régimen comunista de Corea del Norte ha rechazado la ayuda de emergencia ofrecida por la vecina Corea del Sur tras las graves inundaciones de este verano debido a desacuerdos sobre el tipo de asistencia, informó hoy una fuente oficial en Seúl.

El rechazo se produce solo dos días después de que Pyongyang indicara, a través de la Cruz Roja norcoreana, que estaba dispuesto a aceptar la asistencia del Sur para paliar el impacto de las fuertes lluvias y tifones que han golpeado el Norte este verano, y que se cree han causado más de 200 muertos y unos 400 desaparecidos.

Ayer, martes, Seúl propuso enviar 10.000 toneladas de harina, fideos instantáneos y medicinas por un valor total de 10.000 millones de wones (unos 8,8 millones de dólares, 6,8 millones de euros).

Sin embargo, una fuente oficial en Seúl indicó a la agencia surcoreana Yonhap que Corea del Norte dijo no necesitar "ese tipo de ayuda", lo que significaría un desacuerdo sobre las características y cantidad de la asistencia propuesta.

Pese a todo, Seúl mantendrá abierta la ventana a nuevas negociaciones, según Yonhap, que apunta a que el régimen de Pyongyang podría estar buscando el envío de arroz y cemento, algo que Corea del Sur no quiere entregar por el temor a que sea desviado para fines no humanitarios.

El año pasado ambos países también mantuvieron negociaciones sobre la posible ayuda del Sur al Norte también a raíz de unas serias inundaciones, pero aquellas conversaciones concluyeron a su vez sin éxito.

Las dos Coreas permanecen técnicamente en guerra después de que el conflicto que los enfrentó entre 1950 y 1953 acabó con un armisticio en lugar de con un tratado de paz.

El hermético país comunista vive una persistente crisis económica desde los años 90, cuando se calcula que unos 2 millones de personas fallecieron en una hambruna masiva, y depende en gran medida de la ayuda exterior para alimentar a sus cerca de 24 millones de habitantes.