China instó hoy a Japón a que "corrija sus errores" y vuelva a la vía de la negociación en el conflicto entre ambos países por la soberanía de las islas Diaoyu, después de que Tokio haya comprado tres de los islotes del polémico archipiélago.

En su rueda de prensa diaria, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Hong Lei, consideró que, en estos momentos, la "tarea más urgente es que Japón corrija sus errores, revierta la situación y vuelva a la vía del diálogo y la negociación para resolver el conflicto".

Después de que Japón adquiriera el martes por el equivalente de 26,3 millones de dólares o 20,4 millones de euros los tres islotes, China respondió con el envío de dos patrulleras del Servicio de Guardacostas, lo que aumenta aún más la reciente escalada de tensión diplomática entre ambos países.

"La actual situación es culpa completamente de Japón", defendió el responsable chino.

Hong insistió en que China tomará las medidas "necesarias" para defender su territorio, aunque descartó especificar de qué naturaleza podrían ser y si tendrían carácter comercial.

"China tomará medidas que se correspondan con la situación", se limitó a señalar el portavoz.

Hong trasladó la esperanza de China de volver a impulsar las relaciones bilaterales con Japón, que el 21 de este mes cumplen 40 años, aunque para ello, repitió, Tokio deba "dar marcha atrás" en su actuación.

El Gobierno japonés firmó ayer en Tokio el contrato de adquisición del terreno de tres islas del disputado archipiélago de manos de su propietario nipón, un antiguo terrateniente de 70 años de la provincia meridional de Okinawa, que percibirá a cambio unos 2.050 millones de yenes (unos 26,3 millones de dólares, 20,4 millones de euros).

Ello motivó la respuesta casi inmediata de Pekín, que daba a conocer que dos patrulleras del Servicio de Guardacostas se encontraban ya en las aguas cercanas a las islas para "afirmar la soberanía" china.

El archipiélago de la disputa lo conforman las tres islas adquiridas por Japón, junto con otras dos también deshabitadas y tres peñones, un territorio de unos siete kilómetros cuadrados conocido como Senkaku por Japón, Diaoyu por China y Tiaoyutai por Taiwán, que también lo reclama como suyo.

Aunque Japón dice que tomó el control del archipiélago en la década de 1890, el régimen comunista alega que China descubrió y bautizó por primera vez las islas, por lo que son parte de su territorio desde la antigüedad.

La disputa territorial sobre estos islotes, administrados formalmente por la provincia de Okinawa y que se cree cuentan con importantes recursos naturales, se ha recrudecido aún más desde agosto, cuando activistas chinos y nipones realizaron desembarcos no autorizados en el archipiélago.