Representantes de Gobiernos latinoamericanos y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) analizarán en una reunión que comienza mañana en México cómo fortalecer el sistema interamericano de derechos humanos, que vive una de sus etapas más difíciles.

El subsecretario mexicano para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Juan Manuel Gómez Robledo, dijo a Efe que la reunión busca soluciones para adaptarse a un papel cada día más creciente del sistema interamericano de derechos humanos.

Ha crecido el número de "usuarios" del sistema "como resultado de las transiciones a la democracia en la inmensa mayoría de los países de la región", y además los ciudadanos han tomado conciencia de acudir a esa instancia internacional.

"Todo esto ha impactado en el funcionamiento del sistema, que a veces se ha visto rebasado (...), por falta también de recursos financieros adecuados para poder funcionar", agregó el diplomático mexicano.

El proceso para fortalecer el sistema comenzó en 2008 y la reunión de la capital mexicana es una de las etapas claves. Las gestiones desembocarán en una asamblea extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) a comienzos de año próximo.

Los temas que abordarán altos funcionarios, representantes de la CIDH y miembros de organizaciones sociales incluyen la mejora para "brindar mejor certeza jurídica a las partes" y la potenciación de las soluciones amistosas previas a la formalización de un litigio.

También se revisará, entre otros, el tema de las medidas cautelares, ya que "se han planteado en los últimos meses preocupaciones sobre la forma en la que deciden y se instrumentan", agregó el diplomático mexicano.

Asimismo, se conversará sobre el capítulo 4 del informe anual de la CIDH, en el que se incluyen los países que necesitan mejorar su respeto a los derechos humanos.

"Ha habido alguna discusión sobre los criterios que llevan a la comisión a incluir a un país en el llamado capítulo 4", afirmó el subsecretario Gómez Robledo.

La reunión, que se desarrollará durante dos días en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, se produce en uno de los momentos más difíciles del sistema interamericano de derechos humanos por los recientes anuncios del Gobierno venezolano.

Venezuela anunció en febrero pasado su intención de abandonar la CIDH y en julio la misma medida para la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), tras un fallo a favor de un individuo acusado de terrorismo.

Además, el pasado lunes, Venezuela denunció la Convención Americana sobre Derechos Humanos, de 1969, también conocida como Pacto de San José, aunque a partir de esa decisión debe pasar un año para que surta efectos la denuncia.

"Para México es una decisión muy lamentable", dijo Gómez Robledo, quien comentó que la decisión puede generar una falta de confianza en el sistema. "Es un momento muy preocupante", agregó.

El único país que hasta ahora había denunciado la convención fue Trinidad y Tobago, en 1998, después de una sentencia de la Corte sobre tres personas condenadas a muerte.