El Gobierno uruguayo aplazó hasta el 1 de octubre la subasta prevista para hoy de siete aviones Bombardier CRJ 900 de la aerolínea uruguaya Pluna liquidada el pasado julio, informaron fuentes oficiales.

La subasta estaba fijada para las 12.00 hora local (15.00 GMT) en el Aeropuerto Internacional de Carrasco con una base de 136.885.156 dólares por el paquete de los siete aviones.

El fideicomiso creado por el Gobierno para dirigir la operación de liquidación de la aerolínea informó en un comunicado de que la subasta se traslada al 1 de octubre "por razones de oportunidad"

En consulta con los ministerios de Economía y Finanzas y de Transporte y Obras Públicas se ha resuelto "postergar la subasta", señala el comunicado.

El objetivo de la medida es "defender los intereses de los beneficiarios", agrega la nota.

Entre las compañías aéreas que han manifestado su interés de participar en la subasta figuran la venezolana Conviasa, la argentina Sol y BQB, propiedad del empresario argentino Juan Carlos López Mena.

También la empresa de autobuses de Montevideo, CUTCSA, que tiene entre sus socios decenas de emigrantes españoles.

El Parlamento uruguayo aprobó el 17 de julio pasado la liquidación de Pluna, tras un proyecto impulsado por la administración del presidente José Mujica, debido a la crítica situación financiera de la empresa.

En el momento del anuncio de su quiebra, el pasado 9 de julio, Pluna operaba unos 250 vuelos semanales desde y hacia Argentina, Brasil, Chile y Paraguay lo que suponía cerca del 80 por ciento del total de vuelos en Uruguay.

Algunas de sus frecuencias le fueron otorgadas temporalmente a otras compañías.

El pasado 15 de junio, el Gobierno uruguayo anunció un acuerdo para una "salida ordenada" con el Grupo argentino Leadgate, que tenía el 75 % por ciento de las acciones de Pluna, mientras que el Estado poseía el 25 % restante.

Tras la intervención, el Gobierno se dio un plazo de un mes para recibir inversionistas interesados en adquirir la empresa, pero no los hubo, lo que detonó la decisión de suspender sus actividades y proceder a la disolución.

Según cifras oficiales, en el momento de la quiebra Pluna tenía deudas por 380 millones de dólares.