El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, subrayó que la propuesta de la Comisión Europea "es una buena base" para la creación de un organismo de supervisión bancaria en Europa, si bien exigió que prime la "calidad sobre la cantidad" en esos controles.

"Debe primar la calidad y efectividad de la nueva supervisión. Por razones prácticas no es imaginable que el Banco Central Europeo (BCE) pueda a corto plazo asumir adecuadamente el control de 6.000 bancos", señala Schäuble en un comunicado difundido por su oficina.

Asimismo destaca que la supervisión del BCE "debe concentrarse inicialmente en los bancos relevantes para el sistema y aquellos bancos de los que partan riesgos sistémicos, así como los que reciben ayudas estatales".

Tras subrayar que los bancos no relevantes deben continuar siendo supervisados por los respectivos organismos nacionales, exige "realismo" en el desarrollo y aplicación del nuevo organismo, ya que "Europa no debe despertar espectativas que luego no puede cumplir".

Igualmente reclama que se separen "la supervisión bancaria y la política monetaria" con vistas "al papel, significado e independencia del BCE", por lo que debe crearse un gremio paralelo al Consejo del BCE con competencias exclusivas para el control bancario.

"Las estructuras de decisión de ese gremio deben reflejar el tamaño de los mercados afectados", explica Schäuble, para quien existen otras cuestiones por aclarar como la relación y cooperación entre la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) en Londres y el nuevo organismo de supervisión del BCE.

Finalmente reclama avances urgentes en las negociaciones sobre las propuestas europeas para la armonización de los fondos de garantías de depósitos, la reestructuración y cierre de institutos crediticios y la aplicación de las reglas de Basilea III.