La Unión de Libertades Civiles (ACLU) de Florida y varias organizaciones comunitarias criticaron hoy en Miami las "restricciones" al voto y alentaron a los hispanos a superar las "barreras" para sufragar en las elecciones generales de noviembre.

Howard Simon, director ejecutivo de la ACLU de Florida, cargó contra la "ley de supresión de votantes" con el argumento de que hace más difícil registrarse a los electores de las minorías, "más difícil votar y más difícil que su voto sea contado".

En el evento, titulado "Déjame votar: las caras de la supresión del voto se convierten en las voces del Poder Electoral", se presentó la campaña de la ACLU "Déjame votar", que forma parte de un programa nacional de esta organización que tiene como objetivo "obtener y ofrecer información accesible y precisa sobre el registro de votantes y el proceso de votación".

"Lo que sentimos es que el Gobierno de Florida, en vez de motivar a la gente a votar, lo que pone son cada vez más límites y restricciones", dijo a Efe Natalia Jaramillo, coordinadora de comunicación de la Coalición de Inmigrantes de Florida, una de la organización que participaron en la cita.

La activista se mostró especialmente preocupada por el voto de la comunidad inmigrante hispana y la carrera contra el reloj que supone para su organización "informar a la gente de las barreras" que puede encontrar a la hora de ejercer este derecho como ciudadanos.

Por eso, una parte importante de la campaña impulsada por la ACLU se centra en "facilitar el acceso al derecho al voto, que comienza con el proceso de aplicación para la ciudadanía y registrarse para votar", agregó Jaramillo.

En cuanto a las medidas impulsadas por el gobernador de Florida, Rick Scott, para evitar el fraude electoral, Jaramillo dijo de estas que "afectan de forma desproporcionada a los latinos con una carga muy pesada sobre personas que han ganado con todo su esfuerzo el derecho al voto".

En ese sentido, Ronald Bilbao, directivo de la ACLU, criticó la "purga ilegal" puesta en marcha por el republicano Scott, un programa estatal para confirmar la ciudadanía estadounidense de los electores.

"El problema es que en esta lista compuesta de 2.600 personas, el 61 % era de origen hispano, cuando sólo el 14 % de la población con derecho al voto es hispana", resaltó Bilbao.

Al final, precisó, cerca de medio millar de personas que recibieron carta del estado donde se les requería "que confirmasen su estatus de ciudadano ya han respondido y confirmado que sí lo son".

Si existe algún tipo de fraude, precisó en ese sentido Jaramillo, es "mínimo". "Simplemente mucha gente se había mudado de vivienda y no habían recibido la carta", apuntó.

En opinión de Bilbao, "claramente estas leyes malas de supresión están enfocadas en tratar de limitar el voto minoritario, especialmente el de afroamericanos e hispanos".

El activista de la ACLU, fundada en 1965 con el propósito de velar por las libertades y los derechos individuales, insistió en el mensaje medular que quieren transmitir: "hay que registrarse inmediatamente, antes del 9 de octubre. Usen su voz y su voto", ya que la "democracia sólo sirve cuando todas las personas participan".

Para la ACLU, la denominada "ley de supresión de votantes" establece fuertes "restricciones" al eliminar los esfuerzos del registro de votantes por parte de terceros e "impone fuertes multas si los registros de los votantes no se presentan dentro de un plazo de 48 horas".

No obstante, los activistas celebraron que un juez de Florida bloquease parte de la ley aprobada en 2011 que obligaba a los grupos comprometidos en el registro de votantes del estado a presentar los formularios recogidos en un plazo de 48 horas.

Se trata de una ley que, a juicio de la ACLU, hace más difícil ejercer el derecho al voto porque "recorta la votación anticipada a la mitad -de 14 a 8 días- y elimina la votación temprana el domingo antes de las elecciones, cuando casi un "54 % de los votos afroamericanos en 2008 se emitieron durante la votación temprana".

Bilbao se mostró convencido de que el "voto hispano decidirá quién va ser el próximo presidente" de Estados Unidos, de ahí que "esas medidas de supresión en este estado sean tan fuertes: para limitar el voto latino".

Entre la coalición de grupos comunitarios que participaron en la cita se hallaban la Coalición de Inmigrantes de Florida, la Liga de Mujeres Votantes del condado de Miami-Dade, SAVE Dade, la Coalición para la Restauración de Derechos de Florida y el Consejo Nacional de la Raza.