Mitos y Mitotes", una colección de imágenes icónicas idealizadas por 24 artistas sobre la riqueza y dinamismo de Puerto Vallarta, rompe el tópico de "sol y playa" de la ciudad mexicana en una muestra abierta hoy en Lisboa (Portugal).

Son obras visuales y sonoras, inspiradas en imágenes antiguas y contemporáneas, que, hasta el 10 de noviembre, reconstruyen como explica su subtítulo "La historia de Puerto Vallarta vista por sus artistas".

Por la exposición desfilan desde los manglares a los cerros, pasando por los piratas y los años 60, que la hicieron famosa por la grabación de la película "La noche de la Iguana" con Richard Burton y su tormentosa relación con Elizabeth Taylor.

Hay bronces, óleos y pasteles sobre motivos "míticos", en palabras de los artistas, que recogen también la influencia internacional sobre la urbe, principalmente de Estados Unidos y Canadá.

La colección repasa "desde el arte naif que es el que se origina en Puerto Vallarta a partir de los 50, hasta su escuela más contemporánea", explica a EFE María José Zorrilla, coordinadora del proyecto.

Esta es la primera experiencia transatlántica, como colectivo, del grupo de artistas que participan en la exposición, y uno de ellos, Rebeca Santiago, del Colectivo Cultural Vallarta, resalta que se trata de "un acto de generosidad".

"En un mundo en el que los sistemas están cayendo, los egos también se están rompiendo", reflexiona la pintora sobre la conjunción en la muestra de artistas reconocidos -como Fernando Sánchez- y de otros noveles.

Todos se mezclan, resume, para mostrar la "vital importancia" que tiene para los residentes de Puerto Vallarta "expresar los sentimientos a través del arte".

Los artistas de diferentes procedencias comparten ese sentimiento, "han elegido" Puerto Vallarta para vivir, e incluso morir, y dan a la urbe un valor mucho más allá de su imagen tópica de turismo de sol y playa.

En esa ciudad mexicana de 300.000 habitantes, con más de 2,5 millones de visitantes al año y una población extranjera superior a las 15.000 personas, "hierve la cultura", asegura Santiago.

"Cuando un turista va a Puerto Vallarta -sentencia- vuelve como parte activa de la comunidad".

Dentro de la exposición, abierta en la embajada de México en Lisboa, el trabajo de Santiago, de técnica mixta, con tinta, acuarela y óleo sobre papel, reflexiona sobre qué hay detrás de las grandes mansiones de la urbe mexicana.

Su opulencia, al igual que la de sus exclusivas playas privadas, es otra de las señas de identidad.

"Esas casas son como seres humanos; o bien se integran o se aislan", explica Santigo.

En el caso de Puerto Vallarta, el lujo de sus mejores barrios ha conseguido ser parte de la riqueza cultural y cosmopolita, y constituye, para la pintora, una de las maravillas de la urbe del Pacífico mexicano.

Una integración que también la exposición busca conseguir con el otro lado del Atlántico.

"Trae a Lisboa vestigios de lo que somos y de cómo vivimos", subraya la artista al recordar "de donde salieron los grandes exploradores hacia el Nuevo Mundo".