Algunos incidentes aislados se registraron hoy en Chile al comienzo de la conmemoración del 39 aniversario del golpe encabezado por Augusto Pinochet que, el 11 de septiembre de 1973, derrocó al presidente Salvador Allende e instauró una dictadura durante 17 años.

En la mañana de este martes, grupos de encapuchados, presumiblemente estudiantes secundarios, levantaron barricadas, obstruyeron el tránsito y se enfrentaron con la policía en una avenida del sector de Providencia llamada "11 de septiembre" desde el período dictatorial, según fuentes policiales.

Fuentes policiales indicaron, sin embargo, que los disturbios se concentraron principalmente en San Bernardo, al sur de la capital chilena, donde grupos de encapuchados levantaron barricadas e intentaron atacar una comisaría de Carabineros.

En el sector, a unos 20 kilómetros del centro de Santiago, fueron detenidos tres manifestantes que portaban armas cortantes, dijeron las fuentes.

Pasadas las 06:00 GMT, la violencia había descendido en el sector, según dijo al canal de noticias 24 Horas el coronel de Carabineros Pablo Fernández, quien señaló que no hubo saqueos durante las manifestaciones.

La noche del lunes, en tanto, decenas de familiares de víctimas de la dictadura llegaron hasta el antiguo cuartel "Simón Bolívar", centro de la policía secreta de Pinochet de cuya existencia se supo hace sólo cuatro años por declaraciones judiciales de un exagente arrepentido.

El cuartel, situado en el municipio santiaguino de La Reina, fue un centro de exterminio del que ningún prisionero salió vivo.

En el lugar, donde los familiares instalaron un monolito con la leyenda "Para que nunca más" y encendieron velas, desaparecieron en 1976 tres directivas completas del Partido Comunista.

"Es un dolor inmenso, el solo hecho de venir acá me hace retroceder en el tiempo y me trae a la memoria a quienes torturaron a mi padre", dijo a los periodistas Viviana Díaz, expresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD).

"Lo que uno espera es que estos crímenes se esclarezcan", añadió Díaz, ganadora este año del Premio Nacional de Derechos Humanos y cuyo padre, Víctor Díaz, secretario general del Partido Comunista, desapareció desde ese cuartel.

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, dijo que las fuerzas de seguridad están preparadas para contener cualquier descontrol, pero subrayó que el gobierno espera "una jornada más bien tranquila".

En declaraciones a radio Universo, Hinzpeter llamó "a reflexionar en el sentido profundo de lo que fue para nuestra democracia un golpe de Estado" y sobre esa base pidió "comportarnos lo más civilizada, democrática y respetuosamente que podamos".

Durante la jornada están convocados homenajes a Salvador Allende en el monumento a su memoria, frente al palacio de La Moneda, y actos en recuerdo de las víctimas con velas encendidas en antiguos centros de tortura, entre ellos el Estadio Nacional de Santiago.

Durante la dictadura de Pinochet (1973-1990), según cifras oficiales, unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 permanecen aún como detenidos desaparecidos, mientras otros 33.000 sufrieron la tortura y la prisión por causas políticas.