El Consejo Constitucional francés publicará el próximo día 21 su veredicto sobre la demanda interpuesta por los antitaurinos sobre la conformidad de la tauromaquia a la Carga Magna del país.

El máximo órgano constitucional galo escuchó hoy los argumentos de los antitaurinos y de los defensores de las corridas, que desde 1951 se celebran de forma legal en el sur del país.

El caso de la corrida llegó al Constitucional después de que el Comité Radicalmente Antitortura (CRA) presentara en septiembre pasado una demanda contra el hecho de que la tauromaquia fuera reconocida por el anterior Gobierno conservador como patrimonio cultural del país.

Consideran que no puede ser conforme a la Carta Magna que una práctica esté prohibida en el 90 por ciento del territorio, donde es delito penado con hasta dos años de cárcel y 30.000 euros de multa (38.000 dólares), y legal en el 10 % restante.

Además, establecen que la ley actual no es muy clara y que una gran mayoría de los franceses aprueba la abolición de las corridas en el país.

La ley permite celebrar estos espectáculos en aquellas localidades en las que haya una tradición ininterrumpida de corridas de toros.

Los defensores de la tauromaquia, la Asociación de Ciudades Taurinas de Francia y el Observatorio Nacional de Culturas Taurinas, se aferran a esta excepción legal para reclamar el mantenimiento de la situación actual.

Pusieron de manifiesto el "pluralismo cultural, social y regional" para defender la excepción incluida en la ley de 1951.

Los defensores de la corrida cuentan con el respaldo del actual Gobierno, cuyo ministro del Interior, Manuel Valls, de origen español, en declaraciones a un canal de televisión se mostró a favor de mantener esa tradición para no arrancar las raíces del pueblo.

Unas manifestaciones que le valieron la crítica de la Asociación Brigitte Bardot de defensa de los animales, que en un comunicado acusó a Valls de querer "presionar al Constitucional" y de "utilizar su poder para imponer una práctica rechazada por una gran mayoría de los franceses".

Entre los miembros del Constitucional que hoy escucharon los argumentos de unos y otros no estaba el expresidente Nicolas Sarkozy, recusado por el CRA al considerar que fue el impulsor de que la tauromaquia fuera considerada patrimonio cultural del país.