El Consejo de Seguridad de la ONU condenó hoy en los términos más enérgicos la "atroz" ola de atentados del pasado fin de semana en Irak que dejó casi un centenar de muertos, reivindicados por la red terrorista Al Qaeda.

"El terrorismo en todas sus formas y manifestaciones constituye una de las mayores y más serias amenazas a la paz y la seguridad internacional, y cualquier acto terrorista es injustificable", afirmó hoy la presidencia alemana del Consejo en un comunicado en nombre del organismo.

Los quince miembros del máximo órgano de seguridad internacional expresaron también sus "sinceras" condolencias a los familiares de los fallecidos y a los heridos, así como al pueblo y al Gobierno del país árabe.

Asimismo, reiteraron la determinación del Consejo de Seguridad de combatir "todas las formas de terrorismo", de conformidad con las responsabilidades que le incumbe con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas.

Por último, recordaron a los Estados que las medidas que adopten para combatir el terrorismo deben respetar las obligaciones contraídas en virtud del derecho internacional, en particular en lo que respecta a las normas internacionales de derechos humanos.

El Estado Islámico de Irak, un conglomerado de grupos terroristas liderado por Al Qaeda, asumió el lunes la autoría de la ola de atentados que causó este domingo la muerte de más de 90 personas y heridas a 400 en varios puntos del país.

En un comunicado difundido en una página utilizada habitualmente por los islamistas, Al Qaeda aseguró que los ataques son en venganza por la muerte de "almas puras" y las torturas a presos suníes en las cárceles iraquíes.

Por su parte, el Ministerio del Interior iraquí acusó a Al Qaeda de estar detrás de los ataques y señaló que solo logran que aumente "el rechazo a someterse a la voluntad del terrorismo y sus planes malvados".

Los atentados de este domingo, que fueron perpetrados con coches bomba y artefactos explosivos, afectaron a la mayoría de las provincias iraquíes, en especial a las ciudades de Al Emara (sur), Kirkuk (norte) y Bagdad.

El atentado más sangriento se produjo cerca de Al Emara, a 370 kilómetros al sur de Bagdad, donde quince personas fallecieron y otras cincuenta sufrieron heridas por el estallido de dos coches bomba.