El presidente Barack Obama, la primera dama Michelle Obama y el personal de la Casa Blanca guardaron un minuto de silencio el martes en el jardín sur de la residencia presidencial en recuerdo de los muertos por los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Con los toques de un corneta y una campana que sonó tres veces, la conmemoración en la Casa Blanca marca el undécimo aniversario de los secuestros suicidas de aviones que se estrellaron contra el Centro Mundial de Comercio en Nueva York y el Pentágono, acciones que dejaron casi 3.000 muertos. Una tercera aeronave secuestrada se desplomó en Pensilvania.