El expresidente estadounidense Bill Clinton defendió hoy, en el undécimo aniversario del 11-S, que "lo mínimo" que se puede hacer para ser "un buen ciudadano" y honrar a las víctimas de esos atentados, así como a los militares enviados a Irak o Afganistán, es "dar la cara y votar".

"Aún tienen 27 días para registrarse para votar en Florida", urgió hoy Clinton en Miami (Florida) en un discurso ante simpatizantes en favor de la reelección de Barack Obama en las elecciones del próximo 6 de noviembre.

Clinton inició con este discurso una campaña de dos días en Florida en apoyo del candidato demócrata, un objetivo inusual entre expresidentes de EE.UU. y en el que parece haberse volcado desde que la semana pasada participó en la Convención Demócrata de Carolina del Norte para formalizar la nominación de Obama como rival de Mitt Romney.

"Si quieres honrar a nuestros hombres en uniforme que vuelven de la guerra y necesitan ayuda sanitaria, o para encontrar trabajo o formarse, empieza por ser un buen ciudadano y regístrate para votar", dijo Clinton (1993-2001) en Florida, un estado clave para ganar las elecciones presidenciales.

"Tenemos muchas razones para votar y tenemos al candidato adecuado para hacerlo. Necesitamos que salgas a la calle y votes", añadió el exmandatario, quien recordó que si uno no vota, "es responsable" de lo que luego ocurra o deje de ocurrir.

Durante su discurso, ofrecido en las instalaciones de la Universidad Internacional de Florida y precedido de un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, apuntó que "todo el sentido de las universidades se basa en dar a la gente la capacidad de que persiga sus sueños".

En ese sentido, explicó que "éstas son unas elecciones fundamentales: creo que debemos trabajar por un país donde las responsabilidades, la propiedad, las oportunidades y el futuro estén repartidos entre una sociedad unida".

"Lo que funciona en el mundo moderno es la asociación", defendió Clinton, tras insistir en que la clave no está en elegir "entre el mundo empresarial y el gubernamental, como defienden nuestros oponentes en estas elecciones", sino en que "las empresas y el Gobierno trabajen juntas".

Por ello, pidió el voto para Obama y argumentó que su apuesta es la de crear "un nuevo y moderno modelo de crecimiento económico".

"Es fundamental que los estadounidenses entiendan que la economía ha soportado muchísimo daño", apuntó y recordó que en el trimestre anterior a que Obama asumiera la presidencia la economía "se hundió" un 9 %, "eso es casi un nivel de recesión".

"Nadie, ni yo ni nadie, podría haber arreglado eso y construido enteramente una nueva economía que nos hubiera devuelto al pleno empleo en sólo cuatro años. Eso nunca se ha hecho en la historia mundial ni se puede hacer", defendió.

A su juicio, "la cuestión no está en si uno cree que todo está fenomenal. Si así fuera, el presidente votaría en contra de sí mismo. Él sabe que todo no está estupendamente y que la gente está sufriendo. La cuestión es saber si estamos yendo por el buen camino. Y la respuesta es sí".

En cuanto al Partido Republicano, Clinton se cuestionó "cuál es su plan" para recuperar la economía y contener "el terrible problema del déficit", y criticó su apuesta por "una sociedad que básicamente te dice: 'Estás solo'", porque "nunca esa sociedad va a tener éxito en un mundo interdependiente y altamente competitivo".

"En un día como hoy, y todos los días, deberíamos saber que hay gente noble que trabaja para el Gobierno", argumentó en contraposición a la apuesta republicana de recortar la dimensión de la Administración pública y dijo que "desde hace muchos años" se ha prometido a sí mismo "no tratar con falta de respeto a nadie que esté sirviendo a este país, con uniforme o sin él".

Además, se refirió a la ralentización económica que está sufriendo Europa debido, a su juicio, a los planes de austeridad y defendió que en Estados Unidos "no hay suficiente actividad privada como para que la economía crezca hasta el punto de lograr recortar el déficit".

En el pabellón deportivo donde ofreció su discurso, a refugio de un gran aguacero que caía sobre Miami, Clinton defendió el plan de cobertura sanitaria de Obama, al igual que su política energética, educativa e impositiva.

Se trata del primer acto político en el que participa en un aniversario del 11-S desde que tuvieron lugar esos atentados y explicó que lo hacia porque "es necesario recuperar la unión que había entre los estadounidenses" tras aquellos ataques y la responsabilidad individual, que en este caso se debe materializar, dijo, en el hecho de ir a votar.