Las protestas sociales palestinas contra el aumento de la carestía de la vida continuaron hoy en Cisjordania, donde una huelga del transporte público paralizó el tráfico en varias ciudades y se registraron algunos incidentes violentos.

Cientos de estudiantes y profesores no pudieron llegar a las clases en varios centros educativos debido a la paralización de los autobuses y los taxis, según la agencia independiente palestina Maan.

El portavoz del sindicato de transporte público en Cisjordania, Nasser Yunis, aseguró que más de 24.000 conductores secundaron el paro y advirtió que las protestas continuarán si el Gobierno palestino no acepta sus demandas.

En Belén los camioneros colocaron sus vehículos en el medio de las principales avenidas cortando la circulación, al igual que los taxistas, al tiempo que protestaban en la calle.

En esta ciudad se produjeron enfrentamientos cuando grupos de ciudadanos se enfrentaron a los manifestantes y les tiraron piedras para intentar que despejarán las vías.

En Hebrón cientos de niños se vieron obligados a ir caminando a la escuela ante la falta de transporte público y grupos de manifestantes lanzaron piedras a la casa consistorial y a la estación municipal de bomberos, según Maan.

Cientos de personas se concentraron frente al ayuntamiento de esta ciudad pidiendo la caída del gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Un grupo de manifestantes bloqueo la entrada principal a la ciudad quemando neumáticos en medio de la carretera, al igual que en el campo de refugiados de Balata, al este de Naplusa.

También en las entradas sur y norte de Ramala grupos de jóvenes quemaron neumáticos y contenedores de basura para bloquear las principales arterias al tiempo que lanzaban piedras contra los vehículos que intentaban circular.

Los taxistas bloquearon el tráfico ante la oficina del primer ministro de la ANP, Salam Fayad, mientras gritaban consignas que pedían su dimisión.

Grandes camiones bloquearon igualmente varias carreteras en la ciudad de Tulkarem, en el norte de Cisjordania, mientras que en Yenín los conductores de taxi y autobús cortaron la vía principal de conexión de la ciudad para evitar que los vehículos privados ofreciesen un transporte alternativo.

El deterioro de la economía palestina en el último año y la carestía de la vida han hecho estallar desde hace una semana las primeras protestas sociales en Cisjordania, donde el presidente Mahmud Abás afronta un grave crisis financiera.

El detonante de las protestas fue la reciente subida del 5 por ciento en el precio de los carburantes, que ha provocado la subida de otros productos básicos.

El Gobierno de la ANP se ve impotente ante las demandas sociales debido a la caída en la recaudación fiscal y el incumplimiento por varios países de los compromisos de donación realizados el pasado año.