Un manifestante murió hoy y varios resultaron heridos por disparos de la policía contra una protesta multitudinaria por la inminente apertura de la central nuclear de Kudankulam, en el sur de la India, informaron los medios locales.

Los disturbios comenzaron por la mañana en varias de aldeas del distrito de Tirunelveli cercanas a la planta y luego se extendieron a la demarcación vecina de Tuticorin, donde se tornaron más violentos.

También han resultado heridos varios agentes en los enfrentamientos, según fuentes policiales citadas por la agencia IANS, que afirmaron que el manifestante que perdió la vida fue disparado por un policía que actuó "en defensa propia".

La televisión mostró imágenes de decenas de personas que llegaron a entrar en el mar para huir de las fuerzas del orden, que denunciaron haber sido objeto de pedradas.

La central, con una capacidad prevista de 2.000 megavatios, ha sido durante meses escenario de un pulso entre el Gobierno y miles de activistas contrarios a ese tipo de energía que creen que existe un riesgo de accidente y pedían nuevos estudios de seguridad.

Las autoridades indias habían anunciado que un primer depósito de uranio enriquecido sería cargado mañana, martes, en uno de los dos reactores nucleares de Kudankulam, situados en las costas de la región india de Tamil Nadu y objeto de una aguda controversia.

Este domingo, en torno a 8.000 personas, entre ellas muchas mujeres y niños, se habían concentrado en las playas junto a la central, pese a que existe una prohibición de manifestaciones y a que hay unos 4.000 policías desplegados.

Las protestas están auspiciadas por el Movimiento Popular Contra la Energía Nuclear (PMANE), que pide la puesta en libertad de varios activistas arrestados, nuevos estudios de seguridad y simulacros de evacuación, y la revocación de la puesta en marcha.

La construcción de la central comenzó en el año 2001, a cargo de la Corporación India de Energía Nuclear (NPCIL), que ha levantado dos reactores equipados con tecnología rusa.