Trabajadores de las fábricas que tiene previsto cerrar la multinacional estadounidense Alcoa en Italia se manifestaron hoy a Roma, donde uno de ellos resultó herido al estallar un petardo y se registraron enfrentamientos con la policía.

Los empleados de las fábricas de aluminio de Alcoa en la isla de Cerdeña, donde trabajan unas 500 personas, así como en Fusina, en Venecia (nordeste), llevaban silbatos, tambores, e hicieron estallar y petardos.

Los trabajadores se concentraron a primera hora de la mañana en la Plaza de la República y se dirigieron hacia el Ministerio de Desarrollo Económico, para lo que intentaron desviarse del itinerario acordado con la policía con las consiguientes refriegas con los agentes.

Miles de agentes de policía patrullan la calles y los ministerios cuentan con vigilancia especial.

Se han vivido momentos de fuerte tensión cuando los trabajadores trataron de romper un cordón policial en el Ministerio de Desarrollo Económico.

Alguno trabajadores lograron colocar una serie de piezas de aluminio frente a la entrada de dicho Ministerio, mientras lanzaban petardos contra su fachada y fue en ese momento cuando resultó herido un empleado que fue trasladado al hospital por la policía, señalan los medios de comunicación italianos.

La policía ha sellado todos las calles de acceso al Ministerio, pero continúa el sonido de tambores y trompetas, el lanzamiento de petardos y de objetos contra el suelo o contra las persianas de las tiendas cerradas, indican.

Alcoa anunció que desde el 26 de enero, se iniciará el paro "temporal" de sus fábricas de aluminio de Cerdeña y Fusina.

Desde que se hizo dicho anunció se llevan a cabo negociaciones. Por el momento, un único comprador que se mostrado interesado es la multinacional suiza Glencore.