El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, indicó hoy que el país tiene que recurrir a un préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para salvarse de las "enfermedades" europeas.

Orbán, que habló en la primera sesión del Parlamento tras las vacaciones estivales, afirmó que Hungría "debe llegar a un acuerdo sobre un préstamo de seguridad para protegerse de las enfermedades de la Unión (Europea)".

Así, el primer ministro conservador aseguró que la UE "es la fuente de los problemas y no la solución", y agregó que la crisis europea "tira hacia atrás" a Hungría.

Budapest lleva negociaciones desde mediados de julio con el FMI y la UE para conseguir un préstamo de unos 15.000 millones de euros que le permita sanear su economía.

Orbán ha criticado que el FMI haya exigido a cambio severos ajustes que, asegura, no piensa aplicar.