Los 25.000 miembros del Sindicato de Maestros de Chicago iniciaron hoy una huelga, la primera en 25 años, que deja a más de 400.000 estudiantes sin clase por una disputa sobre el seguro de salud, la evaluación de los docentes y la seguridad del empleo.

La última huelga de maestros en Chicago ocurrió en 1987 y duró 19 días, y antes de eso las huelgas de docentes eran relativamente comunes en la ciudad, con ocho huelgas entre 1969 y 1987 y las disputas cada dos años sobre sueldos y condiciones de trabajo.

Chicago es el tercer distrito educativo más importante de EE.UU. La huelga afecta a 144 escuelas públicas de la ciudad pero no a las 118 escuelas públicas autónomas.

La presidenta del sindicato, Karen Lewis, anunció anoche que las negociaciones no habían resuelto todas las preocupaciones del gremio y por lo tanto no se podía evitar la huelga.

Por su parte, el presidente de la Junta Escolar, David Vitale, dijo que los responsables del distrito había modificado veinte veces sus propuestas en el curso de las conversaciones y ya no quedaba mucho por ofrecer.

El distrito indicó que ofreció a los maestros un aumento de sueldos del 16 por ciento distribuido a lo largo de los próximos cuatro años, junto con otros beneficios.

Lewis reconoció que ambas partes estaban cerca de un acuerdo sobre la compensación para los maestros, pero al sindicato le preocupan también el costo del seguro médico, la estructuración del sistema de evaluación de los docentes y la seguridad de sus empleos.