Unos 600 profesionales se han dado cita en la VIII Bienal Iberoamericana de Arquitectura (BIAU) que arranca hoy en Cádiz, para resaltar que el futuro de esta disciplina es "muy esperanzador" y, lejos de excesos y burbujas, pasará por reinventar y recuperar espacios para los ciudadanos.

"Ya no se van a construir 600.000 viviendas en un año, ni hacen falta. Ahora lo que se necesita es recuperar mucho de lo que hay. Volver a mirar hacia lo que tenemos", explicó Ignacio Pedrosa, uno de los arquitectos españoles que junto a Ángeles García Paredes, Francisco Burgos y Ginés Garrido, coordinan este encuentro bienal de arquitectos de ambas orillas del Atlántico.

Durante una semana, hasta el próximo viernes, conversaciones, exposiciones, y conferencias servirán para hilvanar una reflexión sobre la arquitectura y su vinculación con el bienestar ciudadano y las nuevas fórmulas urbanísticas que buscan la excelencia.

En su primera jornada, la BIUA entregará los diplomas a los 25 trabajos que han destacado en esta búsqueda en el panorama iberoamericano, entre ellas el Museo del Agua de Lanjarón, la ampliación del Museo de San Telmo de San Sebastián o 80 viviendas de protección oficial de Salou.

Unos proyectos que, según los coordinadores, aventuran que eso de que la arquitectura ha muerto no es nada real. "El futuro para la arquitectura es muy esperanzador, queremos dar ese mensaje a las nuevas generaciones", aseguró García Paredes, para quien la excelencia y el bienestar de las personas seguirán, como desde el principio de sus tiempos, siendo los pilares de esta disciplina.

Para su compañero Ignacio Pedrosa la actual crisis ha demostrado que el desarrollo urbanístico de los últimos años en España "obedecía a intereses que no son los de la arquitectura" y ha dejado muy tocada a una profesión que, sin embargo, ve sin dudas el futuro: "hemos pasado por situaciones peores".

Y es que tras la caída del boom inmobiliario, los arquitectos creen que a las ciudades les ha llegado la hora de "regenerarse", recuperar y reutilizar sus edificios para buscar espacios "más limpios, más utilizables" para la sociedad.

Más de cuarenta prestigiosos arquitectos participan en esta nueva edición de la BIAU que en esta ocasión se celebra en Cádiz en el marco de la conmemoración del bicentenario de la promulgación de la Constitución de 1812 y bajo el lema "Estando la mar por medio", como invitación al diálogo entre las dos orillas del Atlántico.

Los arquitectos Juan Navarro Baldeweg y César Naselli recibirán el viernes, en la clausura de la BIAU, un reconocimiento a su trayectoria profesional.

Las conferencias magistrales correrán a cargo de Juan Navarro (Medalla de Oro de la Arquitectura Española, y autor de los Teatros del Canal de Madrid, entre otros); Carme Pinós (Premio Nacional de Arquitectura del CSCAE) y Juan Miguel Hernández León (Premio Water Front de Washington).

La VIII BIAU será también el marco para la presentación de iniciativas como la Red PHI, un proyecto para recuperar y conservar el patrimonio arquitectónico de Iberoamérica y acogerá otras iniciativas, como una reflexión sobre la creatividad sostenible en la que participará el diseñador Javier Mariscal.

Siete exposiciones forman también parte de la BIAU, como los proyectos arquitectónicos iberoamérica premiados, o "35+.Construyendo en democracia", una antología de los proyectos que transformaron el panorama arquitectónico y el paisaje urbano y rural españoles en las últimas cuatro décadas o "Retratos de sobremesa", con dibujos del arquitecto Álvaro Siza.