El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, aseguró hoy que la Alianza Atlántica no ha visto indicaciones de que el régimen sirio de Bachar al Asad pueda hacer uso de sus armas químicas y subrayó que la organización sigue siendo partidaria de no intervenir en Siria.

"No hemos visto pasos en esa dirección", respondió Rasmussen al ser preguntado en una rueda de prensa por la posibilidad de que Damasco utilice armas químicas, algo que varios países, como Francia y Estados Unidos, han marcado como la línea que precipitaría una acción militar internacional.

Rasmussen no quiso decir cuál sería la postura de la OTAN en caso de que se llegue a ese extremo y señaló que se trata de una "pregunta hipotética".

"Nuestra postura sigue siendo la misma. La OTAN no tiene ninguna intención de intervenir militarmente", había indicado momentos antes.

La Alianza Atlántica ha tratado de rechazar desde el principio cualquier comparación entre el conflicto en Siria y el que tuvo lugar en Libia, donde sí intervino en base a una resolución de Naciones Unidas.

Ni siquiera el derribo en junio de un avión del Ejército de Turquía -país miembro de la organización- por parte de Siria llevó a la OTAN a cambiar su discurso, a pesar de que los aliados consideraron el incidente "inaceptable" y ofrecieron todo su respaldo a Ankara.