El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, aseguró hoy que las amenazas de muerte lanzadas por los talibanes contra el príncipe Enrique de Inglaterra no inquietan a la organización.

"Obviamente, no es un asunto de preocupación. Hacemos todo lo que podemos para proteger a todas nuestras tropas desplegadas en Afganistán, sea cual sea su origen personal", señaló Rasmussen preguntado en una rueda de prensa.

El príncipe Enrique regresó la pasada semana a Afganistán como piloto de helicópteros de combate para luchar durante cuatro meses contra los talibanes, que poco después aseguraron que harían todo lo posible para acabar con su vida.

El nieto de la reina Isabel II, que cumplirá 28 años la próxima semana, participará en misiones de combate, tras haber obtenido el título de piloto del sofisticado helicóptero militar "Apache".

En 2008, Enrique -tercero en la sucesión al trono británico- estuvo diez semanas como subteniente en Afganistán, pero tuvo que regresar con antelación tras filtrarse en el Reino Unido la noticia de su despliegue en ese país.