La principal funcionaria de la ONU para los derechos humanos elogió el lunes la decisión de la justicia mexicana de someter al control civil el alcance del ejército mexicano en la lucha contra la delincuencia organizada.

Durante su discurso para inaugurar las sesiones del Consejo de Derechos Humanos del organismo, la alta comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, dijo en Ginebra que la participación de las fuerzas armadas mexicanas sólo debe ser "una medida excepcional".

"Cualquier violación resultante de los derechos humanos debe ser juzgada en tribunales civiles, como lo exige el derecho internacional", agregó.

"En ese sentido, la Suprema Corte de Justicia de México tomó una decisión histórica, al limitar el alcance de la jurisdicción militar y establecer la jurisdicción civil para violaciones de derechos humanos cometidas por personal militar", aseguró Pillay.

La alta comisionada también se refirió en su discurso a la situación de las comunidades indígenas en el departamento del Cauca, en Colombia, que el mes pasado intentaron expulsar de sus territorios tanto a las guerrillas como a las fuerzas militares.

Declaró que su oficina ha estado apoyando las negociaciones entre el gobierno y las comunidades indígenas, y que seguirá haciéndolo.

Asimismo, "acojo las conversaciones que se han iniciado entre el gobierno y las FARC con el propósito de traer paz a Colombia", declaró.

La evaluación de Pillay establece el tono del mes de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, compuesto por 47 países.