Un festival de música en apoyo a las integrantes encarceladas de la banda rusa Pussy Riot se realizó pese a que funcionarios presionaron para que se cancelara, dijeron el lunes los organizadores.

Olga Kurnosova dijo que funcionarios municipales intentaron obligarla a detener el espectáculo del domingo en San Petesburgo, ciudad natal del presidente Vladimir Putin, y que bomberos amenazaron con cerrar el teatro Glavklub argumentando violaciones a códigos de seguridad previo al concierto.

Unas 1.000 personas asistieron al "Festival Libertad a las Pussy Riot", encabezado por las bandas de rock de protesta rusas DDT y Televizor, cuyas canciones han exasperado a las autoridades soviéticas y al Kremlin de Putin.

El mes pasado tres miembros de Pussy Riot fueron sentenciadas a dos años de cárcel por realizar una "oración punk" contra Putin en la principal catedral rusa en un caso que provocó una protesta internacional.

El domingo, El vocalista de DDT Yuri Shevchuk comparó la creciente persecución del Kremlin a los manifestantes políticos con la represión de disidentes durante la era soviética.

"En 1992, participamos en un festival contra la represión política", dijo al público. "Veinte años han pasado, pero al parecer casi nada ha cambiado".

Varias bandas de rock y raperos más jóvenes expresaron su apoyo a las Pussy Riot desde el escenario el domingo, y algunos espectadores se cubrieron la cabeza con pasamontañas, prenda característica de la agrupación punk feminista.

Docenas de policías antimotines rodearon la plaza del festival y detuvieron a cuatro personas después supuestamente por caminar de manera imprudente, reportaron medios rusos.

Según los organizadores, las ganancias del concierto se donarán a las Pussy Riot y otros activistas encarcelados bajo el gobierno de Putin.