El verano del territorio continental de EE.UU. ha sido este año el tercero más caluroso registrado y los ocho primeros meses del año (enero-agosto) han sido los más cálidos desde que comenzó la recopilación de estos datos en 1895, informó hoy la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, sigla en inglés).

La temporada de verano registró de media 74,4 grados Fahrenheit (23,5 grados Celsius), solo superados por los 74,5°F de 2011 (23,61 °C) y los 74,6°F (23,66 °C) de 1936.

Las altas temperaturas de este verano en EE.UU. estuvieron marcadas por el récord histórico de calor en el mes de julio, y por unos meses de junio y agosto más calurosos de lo que es habitual.

Por su parte, el conjunto de los primeros ocho meses del año la temperatura nacional fue de 58,7 °F (14,8 °C), frente a los 57,7 °F (14,2 °C) de 2006, que ostentaban el récord hasta ahora.

Sin embargo, y aunque las olas de calor no fueron tan intensas como en 2011, este año más gente sufrió las elevadas temperaturas.

De acuerdo con la NOAA, más de 80 millones de personas, frente a los 70 millones de 2011, vio cómo sus termómetros ascendían hasta los 100 °F (37,7 °C).

Estas tórridas temperaturas han agudizado la sequía que ha sufrido el centro y medio oeste del país y que ha provocado graves pérdidas en la cosecha agrícola de maíz y soja.

El registro histórico de la temperatura en Estados Unidos comenzó a realizarse de manera ininterrumpida en 1895.