La misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) tiene previsto traspasar hoy al gobierno afgano de manera oficial el control de la prisión de Bagram, situada cerca de la capital y en la principal base militar de Estados Unidos en el país.

La transferencia del mando tendrá lugar en una ceremonia simbólica en el propio centro, según confirmó en un comunicado la misión de la OTAN, seis meses después de que ambas partes firmaron un memorando de entendimiento.

El documento ya establecía ese plazo para que las autoridades afganas asumieran el control de la prisión, situada a unos 60 kilómetros de Kabul y objeto de controversia desde que EEUU decidió usarla como la prisión más importante dentro del país asiático.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos como Amnistía Internacional han criticado con frecuencia que las fuerzas de EEUU han recluido en esta prisión a "centenares de personas, entre ellas menores de edad, sin acceso a abogados ni a tribunales".

Las tropas de la OTAN están en pleno proceso de retirada progresiva de Afganistán, en el marco de un plan que recoge la transferencia de las responsabilidades de seguridad al Ejército y Policía afganos.

El proceso de repliegue debe concluir, si se cumplen los plazos previstos, en 2014.