Los cientos de miles de personas que se quedaron sin electricidad durante varias horas, desde el domingo por la noche hasta primeras horas de hoy, en la mitad occidental de Cuba por una avería en el sistema nacional han recuperado el servicio tras el apagón más largo que se recuerda en los últimos años.

Antes de la medianoche pasada comenzó el restablecimiento gradual del servicio eléctrico en las zonas afectadas por la interrupción, que en algunos puntos fue parcial, y esta madrugada ya había retornado la luz a la capital cubana, que estuvo seis horas sin electricidad en casi todos sus barrios.

En una noche veraniega, muchos habaneros prefirieron esperar la luz a las puertas de sus viviendas con tertulias entre vecinos alumbrados con velas y echando en falta sus ventiladores, uno de los electrodomésticos indispensables para los cubanos.

Otros buscaron la brisa marina y las estrellas como alumbrado en el muro de la avenida Malecón, una de las principales arterias de la ciudad que bordea parte del litoral habanero, donde centenares de personas acuden a diario para escapar del calor y encontrar algún esparcimiento.

La Unión Eléctrica, empresa estatal dependiente del ministerio de la Industria Básica, explicó en el primer comunicado divulgado el domingo por la noche por los medios locales que la interrupción se produjo en una línea de transmisión de 220.000 voltios entre las provincias Ciego de Ávila y Santa Clara, en la zona central de la isla.

La avería afectó el servicio eléctrico desde Camagüey, en el centro del país, hasta Pinar del Río, en el extremo occidental, según la compañía.

En una segunda nota informativa precisó este lunes que el sistema eléctrico nacional quedó normalizado a las 02.30 horas locales (06.30 GMT) de la madrugada.

"La utilización de grupos electrógenos de emergencia en centros vitales y la generación en 13 sistemas aislados con los emplazamientos de generación distribuida permitieron disminuir las afectaciones", señaló el comunicado leído este mediodía en el informativo de la televisión estatal.

La Unión Eléctrica advirtió además de que para el horario de máxima demanda del día de hoy pueden producirse algunas afectaciones en la zona occidental de la isla.

"Se aplicarán las medidas de máxima regulación de la demanda y serán utilizados los grupos electrógenos de emergencia en las provincias desde Villa Clara hasta Pinar del Río con el objetivo de minimizar las posibles afectaciones al servicio eléctrico", indicó.

La incorporación de tres unidades generadoras de 158, 100 y 300 megavatios en las plantas termoeléctricas de Cienfuegos, Santa Cruz (este de La Habana) y Antonio Guiteras, de la vecina provincia de Matanzas, permitirá estabilizar las condiciones de operación del sistema eléctrico.

Según la compañía estatal, continúan investigándose las causas de la avería.

Al margen de la capital, el prolongado apagón afectó en distinto grado a las provincias occidentales de Pinar del Río y Matanzas, y a Villa Clara y Cienfuegos, en el centro del país, según constató Efe en contactos telefónicos con residentes en algunas localidades de esos territorios.

Muchos ciudadanos recordaron un apagón ocurrido en agosto de 2006, que afectó también al occidente del país por otra avería, aunque en aquella ocasión duró solo tres horas y se produjo durante el día.

También trajo a la memoria de la población los cortes eléctricos diarios que sufrió la isla durante la década de los años noventa tras la caída del bloque soviético, que era el principal proveedor de petróleo del país.

Aunque estas situaciones se producen todavía con cierta frecuencia en el país, suceden por intervalos de tiempo regularmente cortos y no generalizados como el registrado el domingo por la noche.

En 2005, el entonces presidente cubano, Fidel Castro, lanzó lo que denominó la "Revolución energética", que comenzó a aplicarse al año siguiente para aumentar la capacidad de generación, renovar las redes de distribución y fomentar el ahorro eléctrico

En un discurso al iniciarse el año 2006 el líder de la revolución prometió "un considerable ahorro del país en divisas convertibles" y "sin las odiosas molestias que en todos los sentidos ocasionan los apagones frecuentes e inesperados de un sistema y una concepción anacrónicos de suministros eléctricos".