La explosión de un cochebomba arrasó el lunes con un mercado atestado de personas en una región tribal paquistaní en la frontera con Afganistán y mató a 12 musulmanes chiíes en el más reciente ejemplo de la violencia sectaria que sacude al país, indicaron funcionarios.

Pakistán está dominado por los musulmanes suníes, pero también es hogar de una considerable minoría de chiíes, otra rama del islam. Aunque la mayoría de los chiíes y suníes coexisten pacíficamente, los extremistas suníes con frecuencia han atacado a chiíes a los que no consideran verdaderos musulmanes.

Además de los 12 muertos por la explosión en el poblado de Parachinar, en la región de Kurram, otras 45 personas resultaron heridas, informó el funcionario del gobierno Sahibzada Anis. Otro funcionario gubernamental, Naseer Khan, dijo que todos los muertos eran musulmanes chiíes.

Kurram es la única región a lo largo de la frontera con Afganistán de mayoría chií, y ha sido escenario de brotes sangrientos de violencia sectaria en años recientes.

El surgimiento durante los últimos 10 años en Pakistán de grupos como al-Qaida y el talibán pakistaní ha contribuido con la frecuencia y perversidad de los ataques contra chiíes.

En febrero, un agresor suicida en una motocicleta que detonó su carga de explosivos en Parachinar mató a 23 musulmanes chiíes e hirió a otras 50 personas.

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Los reporteros de The Associated Press Riaz Khan en Peshawar, Pakistán; Zaheer Babar en Lahore, Pakistán; y Sebastian Abbot y Zarar Khan en Islamabad contribuyeron con este despacho.