Las importaciones chinas se contrajeron inesperadamente durante agosto, un nuevo indicio de que su crisis económica está empeorando. Eso significa malas noticias para los exportadores de otros lugares que han contado con la segunda economía más grande del mundo y su enorme apetito por recursos naturales y componentes industriales para compensar los anémicos mercados occidentales.

El presidente chino advirtió que el crecimiento podría desacelerarse aún más, lo que desató renovadas expectativas de que Beijing adopte un nuevo plan de estímulo económico.

Las importaciones se contrajeron un 2,6% frente al mismo periodo de hace un año, por debajo de los pronósticos de los analistas, convencidos de que la economía china crecerá menos de un 10% anual. Ello ocurrió además de la contracción de la producción industrial en agosto, que llegó a su menor nivel en tres años y otros indicios de debilidad pese a las gestiones gubernamentales.

Los analistas esperan que el crecimiento de China, que bajó al 7,6% — el menor en tres años — en el último trimestre podría recuperarse a fines de año o a principios de 2013. Dijeron, no obstante, que seguramente será demasiado débil para impulsar el crecimiento global sin una mejora sustancial en Estados Unidos, aquejado de una recuperación lenta y una Unión Europea agobiada por la deuda soberana.

El president Hu Jintao mencionó que la menor actividad del sector exportador y el desigual crecimiento nacional son los dos desafíos más importantes que tendrá que encarar su gobierno.

"La presión para impulsar el crecimiento económico es obvia", dijo Hu en la Conferencia de Cooperación Económica Asia-Pacífico efectuada el fin de semana en el puerto oriental ruso de Vladivostok, según el texto difundido por el gobierno chino.

El discurso de Hu pronunciado el domingo no mencionó pronósticos de crecimiento ni detalles de nuevos planes de estímulo, aunque prometió continuar una "política fiscal activa" o más gastos gubernamentales para apuntalar la economía.

Beijing ha reducido los intereses bancarios en dos ocasiones desde principios de junio y ha inyectado dinero en la economía mediante enormes proyectos de infraestructura, como trenes subterráneos y de otra índole, pero la actividad ha disminuido paulatinamente, lo que ha llevado a algunos analistas a reducir los pronósticos de crecimiento y retrasar sus expectativas de una posible recuperación.

"Las declaraciones del president Hu dejaron en claro que se emplearán más fondos para apoyar las inversiones de infraestructura", dijeron en un informe los economistas de Goldman Sachs Yu Song y Yin Zhang.