Más de tres millones de hectáreas en el centro y sudeste de la provincia de Buenos Aires están inundadas como consecuencia de las intensas lluvias caídas en las últimas semanas, lo cual obligó al gobierno provincial a declarar la emergencia agropecuaria para paliar las millonarias pérdidas en ganado y cultivos.

La zona afectada por el fenómeno climático asciende a 3,5 millones de hectáreas, según un relevamiento realizado por el ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires.

"Llovió el doble en 8 meses que lo que llovió todo el año pasado, así que obviamente hay lluvias más intensas en menos cantidad de tiempo... esto genera gran acumulación de agua, que cuando es exagerada como en este caso, genera estos perjuicios", dijo el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, el lunes en diálogo con radio Mitre.

Entre 1.100 y 1.300 milímetros de agua cayeron sobre unos 40 distritos del centro y sur de la provincia en agosto.

El gobierno provincial calculó que hasta el momento se ha perdido el 14% de un total de tres millones de hectáreas sembradas de trigo y cebada. Las autoridades estiman que el exceso de agua también afectará seriamente el stock ganadero, principal actividad de la zona inundada, justo en momentos en que las vacas se encuentran en pleno proceso de parición, y la producción apícola.

Como consecuencia de las inundaciones, el gobernador Scioli decretó la emergencia y/o desastre agropecuario para los distritos afectados.

"Entre 50% y alrededor de 70% del territorio afectado es emergencia lo cual implica la prórroga de las obligaciones impositivas y crediticias con nuestra banca pública. Desastre es cuando más del 80% de la superficie está alcanzada por el fenómeno, ahí en ese caso extremo se obtiene una excepción de pagos", explicó el gobernador.