El clima mejoró en el Abierto de Estados Unidos el domingo, así como el juego de Novak Djokovic.

Bajo un cielo despejado, Djokovic, el campeón defensor, alcanzó su tercera final consecutiva en Flushing Meadows al derrotar 2-6, 6-1, 6-4, 6-2 al español David Ferrer en un partido que se había suspendido la víspera.

"Fui un jugador diferente", comentó el segundo preclasificado Djokovic. "Me sentí mucho más cómodo en la cancha hoy que ayer, (cuando) obviamente las condiciones fueron más brutales".

Ferrer estaba adelante 5-2 el sábado en el primer set de la semifinal cuando el viento soplaba a más de 30 kilómetros (20 millas) por hora. El serbio Djokovic estaba desatinado cuando el torneo suspendió la jornada ante la amenaza de una peligrosa tormenta.

El español defendió su servicio el domingo para llevarse ese primer set. Pero después Djokovic tomó rápidamente el control y demostró la excelencia que lo ha llevado a imponerse en cuatro de los últimos siete Grand Slam.

"Todos estábamos rogando por menos viento hoy", dijo Djokovic. "El manejó el viento mucho mejor que yo. Hoy llegué como un jugador diferente".

En la final el lunes Djokovic se enfrentará al británico Andy Murray, campeón olímpico en Londres 2012, quien derrotó el sábado en su semifinal a Tomas Berdych.

Es el quinto año consecutivo en que la final masculina del Abierto de Estados Unidos se debe jugar un día después de lo previsto.

La final de mujeres entre la estadounidense Serena Williams y la bielorrusa Victoria Azarenka, que estaba programada para el sábado por la noche, fue pospuesta para el domingo.

Murray pudo descansar el domingo, mientras que Djokovic debió jugar. Al final no fue un esfuerzo extraordinario, pues el serbio jugó apenas unas dos horas y el partido había terminado hacia las 13.20 horas, lo que le da más de 24 horas para descansar antes del choque con Murray.

"No siento ningún problema físico. ... Fue bueno haber conseguido hacer el trabajo en cuatro sets", dijo Djokovic. "Me siento tan fresco como se puede estar en esta etapa del torneo".

Murray es uno de los únicos dos jugadores que han perdido sus cuatro finales de grandes torneos — su entrenador, Ivan Lendl, es el otro — e intentará mejorar esa foja. También tratará de convertirse en el primer británico desde Fred Perry en 1936 que gane alguno de los cuatro principales torneos del tenis.

"No pienso que haya un claro favorito", dijo Djokovic, cinco veces campeón de un Slam. "Está buscando su primer título de Grand Slam. Estoy seguro que va a estar muy motivado, y espero que podamos presentar a la multitud nuestro mejor tenis".

Djokovic encabeza el historial entre ambos por 8-6, pero perdió su enfrentamiento más reciente en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Londres.

El serbio y Murray nacieron con una semana de diferencia en mayo de 1987 (Djokovic es más joven), y han avanzado en el escalafón mundial juntos y se conocen bien.

Antes de salir a calentar para su semifinal, Murray se sentó frente a una computadora con Djokovic y miraron juntos en línea en juego de fútbol entre Escocia y Serbia — que terminó empatado sin goles — de la fase clasificatoria a la Copa Mundial.

Djokovic extendió a 27 su racha ganadora en enfrentamientos de Grand Slam jugados en cancha dura, incluido el título del pasado Abierto de Estados Unidos y las ediciones 2011 y 2012 del Abierto de Australia. Se desliza en la superficie como si fuera la arcilla roja, con una flexibilidad para llegar a tiros de sus rivales que parecen winners.

Hacia el final del tercer set, cuando Djokovic ganó 12 de 14 puntos para pasar de una desventaja de 3-2 a una ventaja de 5-3, Ferrer estuvo refunfuñando para sí mismo y en dirección de su entrenador en las gradas, vivo retrato de la frustración.

"Jugando bastante mal; muchos errores", dijo Ferrer. "Fue mejor. No tengo nada que decir. En algunos juegos en el tercer y cuarto sets, perdí un poco mi concentración".

La derrota dejó en 0-4 la marca de Ferrer en semifinales de Grand Slam, con otra de esas derrotas también ante Djokovic en el Abierto de Estados Unidos, en 2007.