La actriz latina Michelle Rodríguez luce tacón, pantalones ceñidos y cara de ángel en su papel en la saga "Resident Evil", toda una rareza para la chica más dura de Hollywood.

A sus 34 años, Rodríguez se ha consolidado como un referente de ficción para el combate cuerpo a cuerpo ("Girlfight"), la conducción temeraria ("The Fast and the Furious", 2001) o el pilotaje de helicópteros de combate ("Avatar", 2009), filmes con sangre de por medio al que ahora incorpora "Resident Evil: Retribution" en 3D.

Esa cinta es la quinta adaptación al cine de esta franquicia de videojuegos que plantea la extinción de los seres humanos víctimas de una peligrosa corporación y de un virus que convierte a los infectados en peligrosos zombies.

Milla Jovovich vuelve a encarnar la heroína en esta película dirigida por su pareja, Paul W.S. Anderson, que parece servir de puente hacia una próxima cinta con tintes muy apocalípticos.

El personaje interpretado por Michelle Rodríguez revive ahora gracias a la ingeniería genética después de que falleciera de un disparo en la cabeza en la primera parte de la saga ("Resident Evil", 2000), este recurso permite la fabricación en masa de clones y le abrió la puerta a la actriz a practicar dos facetas opuestas.

"Volver ha sido divertido. Me gustan las explosiones, el caos... No me podía creer cómo hicieron para traerme de nuevo a la saga", manifestó.

Por un lado, Rodríguez es la intratable soldado armada hasta los dientes y con dinamita en los puños, por otro, una ingenua estudiante de ciencias ambientales que conduce un auto híbrido, muy femenina y a la que Jovovich instruye rápidamente para que sepa cómo usar una pistola en caso de ser atacada por zombies.

"Es cómico verme correr con tacones altos", dijo divertida Rodríguez a Efe en una entrevista en Los Ángeles, en la que reconoció ser más fan de las revistas científicas y los videojuegos de acción, que de los vestidos y los complementos.

La actriz bromeó con la idea de que solo se pusiera tacones para las películas de ciencia ficción después de "13 años con pantalones militares y botas de combate" y no descartó mostrar su lado más sexy en un futuro si la ocasión se presenta.

"Para mí tiene que ser interesante. Es difícil que las cosas dramáticas me atraigan. Empecé en el mundo del cine independiente y si no he sido la protagonista de una película desde entonces es por una razón, porque no he encontrado ese mágico guion que realmente capte mi atención", comentó Rodríguez.

El rodaje de "Resident Evil: Retribution", cinta que se estrenará en Estados Unidos el 14 de septiembre, le llevó a la actriz a grabar escenas de lucha bajo el agua y encarar finales poco prometedores para su retorno en la siguiente película.

"No me sorprendería volver, pero si no ocurre, está bien también", aseguró Rodríguez, muy interesada por la investigación biológica hasta el punto de que ya se ha sometido a dos pruebas para que se estudie su ADN, uno de ellos el desarrollado por National Geographic e IBM, llamado "The Genographic Project".

"Probablemente no tengo poder en este momento para controlar si alguien clona mis genes. IBM tiene mi ADN y si ellos deciden hacer clones nada podría hacer".

Por el momento, donde sí se multiplica Rodríguez es en la pantalla.

Recientemente terminó de filmar la secuela de "Machete", "Machete Kills", dirigida por Robert Rodríguez, donde retomó su personaje de líder de una combativa red de inmigrantes ilegales en EE.UU., y se encuentra rodando la sexta entrega de la taquillera saga "The Fast and the Furious".

Además de esas dos películas, la intérprete de series como "Lost", aparecerá el año que viene en la comedia "InAPPropriate Comedy" y será la voz de un personaje de animación en "Turbo".