La eurozona da por hecho que España pedirá "muy pronto" un programa de asistencia financiera para lograr que el BCE y el fondo europeo de rescate compren deuda soberana, aunque no antes de fin de mes, dijeron a Efe fuentes europeas.

"El sentir generalizado en la eurozona es que España pedirá muy pronto la ayuda, pero no ocurrirá en el Eurogrupo" informal de ministros de Finanzas del área de la moneda única que se celebrará el próximo día 14 en Nicosia (Chipre), señalaron.

Los 16 socios de España en la zona del euro consideran que España "no tiene otra alternativa" que pedir un programa de ayuda -completo o preventivo- a los fondos europeos de rescate, el temporal Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) o el futuro permanente, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), tal y como exige el Banco Central Europeo (BCE) para intervenir en el mercado secundario, al tiempo que el FEEF o el MEDE compren deuda española en el primario.

Pero calculan que la solicitud no llegará hasta "finales de septiembre, como pronto", explicaron las fuentes.

Tanto en Bruselas como en Madrid se señala que el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quiere estudiar primero cuidadosamente el plan anunciado el jueves por el presidente del BCE, Mario Draghi, y sobre todo profundizar en la condicionalidad que se impondría a España.

Lo podrá hacer en el Eurogrupo, dado que éste estará "plenamente dedicado a España y a Grecia", pese a que en este último caso el informe de la "troika" -la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el BCE- no estará listo para la reunión informal de Chipre, afirmaron las fuentes consultadas.

Se espera que el ministro español de Economía, Luis de Guindos, exponga la situación de España y el parecer del Gobierno sobre el anuncio de Draghi, quien, por su parte, podrá exponer el próximo viernes directamente su plan a los gobiernos de la eurozona.

También se espera la presencia de la directora gerente del FMI, Christine Lagarde.

Draghi ha exigido la participación del FMI en el diseño de la condicionalidad y en la supervisión del programa y Lagarde le ha respondido que la institución "está lista para cooperar".

El Gobierno español ha dicho que se abre un periodo de reflexión para el que necesita contar con todos los elementos de juicio, de los que aún no dispone, ya que tiene intención de analizar con calma la conveniencia de solicitar ayuda a los fondos de rescate y no dar ningún paso hasta debatir este asunto en Chipre.

El Ejecutivo también esperará a conocer la decisión que el Tribunal Constitucional alemán tome el día 12 con respecto al MEDE, aunque la eurozona está "convencida" de que el fallo sobre su legalidad será positivo, dijeron las fuentes europeas.

"De lo contrario tendríamos una crisis seria", apuntalaron.

La Comisión Europea aseguró el viernes que "no hay diferencia" entre las condiciones que fijaron los líderes de la eurozona en la cumbre de junio para la compra de deuda -que fueron consideradas suaves- y las que exige Draghi.

En esa cita se decidió utilizar los fondos de rescate "de manera flexible y eficiente" a la hora de comprar deuda, siempre y cuando los países "respeten las recomendaciones específicas por país y sus compromisos y respectivos calendarios bajo el Semestre Europeo, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y el procedimiento por desequilibrios macroeconómicos".

De momento, el anuncio del BCE ha tenido un efecto disuasorio sobre la especulación de los mercados y la prima de riesgo ha bajado 141 puntos básicos hasta 410,9 durante la semana pasada.

Ello da tiempo al Ejecutivo para negociar las condiciones con Bruselas y la eurozona.