Varios centenares de judíos y musulmanes protestaron hoy juntos en Berlín contra una sentencia de un tribunal de Colonia, en el oeste de Alemania, que prohíbe las circuncisiones de menores por tratarse de una "lesión física ilegal y sancionable".

Los manifestantes exigieron garantías legales para poder practicar la circuncisión como parte de sus ritos religiosos, aunque algunos estados federados, como Berlín, han aprobado ya medidas que lo permiten bajo estrictas condiciones.

El vicepresidente del Bundestag, el Parlamento germano, Wolfgang Thierse, prometió personalmente a los presentes que la Cámara baja alemana abordará el tema para aprobar una ley que permita continuar practicando la circuncisión por causas religiosas.

El Parlamento alemán aprobó en julio, por amplia mayoría, una resolución defendiendo la legitimidad de la circuncisión en menores de edad, como exponente del respeto a la libertad de religión.

La sentencia de Colonia, dictada en respuesta al caso de un niño musulmán, desató una ola de protestas entre las comunidades judía y musulmana y amplias muestras de solidaridad hacia esas religiones por parte de sectores cristianos, así como del propio Gobierno alemán.