Cada vez más voces de Europa y de la economía italiana e internacional se muestran de acuerdo en que se necesita que el tecnócrata Mario Monti continúe en el Gobierno para sacar a Italia de la crisis y evitar así el colapso de Europa.

El Foro Ambrosetti, la prestigiosa cita anual que se celebra estos días en Cernobbio, en el norte de Italia, ha servido a los representantes del mundo económico para reiterar la necesidad de que se dé a Monti la oportunidad de implementar sus reformas.

Monti, elegido en noviembre del año pasado por el presidente de la República, Giorgio Napolitano, para guiar un Gobierno tecnócrata, ha reiterado en mas de una ocasión su intención de abandonar la política al final de la legislatura, prevista para la primavera de 2013.

El mismo "Professore", como se le conoce en Italia, se presentó ayer ante la platea del Foro Ambrossetti, diciendo: "Esta es mi primera y última participación aquí como presidente del Gobierno".

Sin embargo, los temores y la incertidumbre de lo que ocurrirá cuando termine el Gobierno de Monti han llevado al mundo económico italiano y a una parte de la política a relanzar la idea de renovar un Ejecutivo con Monti a la cabeza.

Desde Cernobbio, el presidente de Pirelli, Marco Tronchetti Provera, advertía que ante la situación económica en la que se encuentra Italia "la continuidad es fundamental. Monti tiene la confianza no solo de Europa sino también de Estados Unidos".

Una opinión que comparte el presidente del Banco Nazionale del Lavoro, Luigi Abete, que pidió "reflexionar" sobre la posibilidad de un próximo gobierno salido de las urnas, pero con Monti como presidente.

Para el Consejero delegado de la operadora Vodafone Italia, Paolo Bertuzzo, es necesario dar más tiempo a Monti para que pueda hacer su agenda de reformas.

"Lo ideal sería un gobierno técnico con el aval del voto", es la propuesta del presidente del Banco Popular de Vicenza, Gianni Zonin.

El economista Nouriel Roubini desde Cernobbio aseguró que "no hay alternativas al 'montismo' y aunque no tendrá que ser necesariamente un Monti presidente del Gobierno, si Italia quiere sobrevivir necesita seguir con las reformas que él ha iniciado".

Del llamado "Partido de Monti" también forma parte el expresidente del Gobierno y de la Comisión Europea, Romano Prodi, quien aseguró que su permanencia en el Gobierno "podría servir al país".

En sendos informes, las agencias de calificación Moody's y Fitch también han aconsejado a Italia un nuevo Ejecutivo con Monti como presidente del Gobierno.

La prensa italiana asegura que ningún gobierno como el de Monti ha contado con el apoyo total por parte de todos los líderes de la Unión Europea y destaca que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, también ha elogiado el trabajo del mandatario italiano, con quien habla a menudo telefónicamente.

Y explican cómo tanto el nuevo presidente francés, Françoise Hollande, como la canciller alemana Angela Merkel, han apreciado continuamente el gobierno de Monti.

El panorama de las próximas elecciones en Italia, donde los sondeos dan como ganador al Partido Demócrata (PD), pero sin mayoría absoluta, y con un centro-derecha que aun no ha desvelado definitivamente si Silvio Berlusconi volverá a presentarse, alarman al mundo económico.

Añaden los medios de comunicación que incluso el Vaticano se muestra a favor de la continuidad del Gobierno del católico Monti y así lo demuestran los siete encuentros en diez meses que el papa Benedicto XVI ha mantenido con el ex comisario europeo.

En todas sus intervenciones Monti ha reiterado su decisión de no continuar en política y además ha invitado, asegura la prensa, a sus ministros a no hablar del tema para evitar malentendidos.