La actividad del volcán San Cristóbal disminuyó el domingo, pero las autoridades decidieron mantener un estado de alerta preventivo y pidieron a la población de las zonas aledañas que tengan cuidado con el consumo del agua de las fuentes naturales.

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales informó el domingo que la advertencia se debe a que luego de las explosiones se han producido lluvias que al mezclarse con los gases y la ceniza han resultado en una lluvia acida.

El presidente Ejecutivo del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, Guillermo González, se trasladó hasta la región del volcán en Chinandega, a unos 130 kilómetros de la capital, para evaluar los daños ambientales, estructurales y de salud que han provocado las cenizas y los gases tóxicos emanados por el volcán.

El San Cristóbal, de 1,745 metros de altura, registró el sábado tres fuertes explosiones y lanzó gases y cenizas. Las autoridades ordenaron el desalojo de unas 3.000 personas que viven en los alrededores. Las cenizas lanzadas cayeron sobre varias comunidades.

"La actividad del Volcán San Cristóbal se mantiene con explosiones esporádicas, las columnas de explosión han fluctuado entre 5.000 m a 1.500 m, las cenizas han viajado a 50 km hacia la dirección Oeste-Nor-Oeste", informó el Instituto.

El volcán se encuentra activo desde 1520.

En la punta del cráter del San Cristóbal se observaba el domingo una pequeña nube color gris oscuro, según imágenes publicadas por la los medios informativos locales.