Andy Murray neutralizó como pudo ráfagas de viento, tan fuertes que hicieron volar una silla dentro de la cancha central del Abierto de Estados Unidos durante un punto, para avanzar a su quinta final de un Grand Slam.

Ahora, el escocés intentará conseguir el esquivo primer título en una de las cuatro grandes citas del tenis.

Adaptándose mejor a las condiciones adversas que su rival, el campeón olímpico derrotó el sábado 5-7, 6-2, 6-1, 7-6 (7) al checo Tomas Berdych en un partido de semifinales que comenzó con atraso debido a la lluvia.

El serbio Novak Djokovic, el campeón vigente y segundo preclasificado, se medía con el español David Ferrer en la otra semifinal, sujetos a si el clima lo permite.

La jornada comenzó retrasada por una tormenta y aviso de tornado. La final de mujeres entre la estadounidense Serena Williams y la bielorrusa Victoria Azarenka fue pospuesta del sábado al domingo, ya que el pronóstico indicaba que habría más lluvia por la noche.

Una tormenta azotó Flushing Meadows por la mañana y las fuertes lluvias continuaban cuando se suponía que Murray y Berdych comenzaran su partido. El encuentro finalmente arrancó a las 12:25 p.m. (1625 GMT) con vientos de unos 32 kilómetros por hora.

El US Open es el único torneo de Grand Slam en el que se juegan las dos semifinales de hombres el sábado. Si no se completan el sábado, la final no se podrá disputar el domingo como está programada y tendrá que jugarse el lunes, lo que ha pasado los cuatro últimos años en Nueva York.

El servicio meteorológico estadounidense emitió una advertencia de tornado para los distritos de Brooklyn y Queens, donde está ubicado el Centro Nacional de Tenis Billie Jean King.