El presidente de Israel, Simón Peres, agradeció hoy a Canadá haber suspendido sus relaciones diplomáticas con Irán por la negativa de este país a interrumpir su programa nuclear.

"Canadá ha demostrado una vez más que los principios deben anteponerse a la comodidad", dijo Peres en una nota de prensa desde Italia de la que da cuenta la edición electrónica del diario "Yediot Aharonot".

El presidente israelí, que participa en la 38 edición del Foro Ambrosetti, en Cernobbio, exhorta al resto de países de la comunidad internacional a ver en Canadá "un ejemplo a seguir".

"Irán es el centro del terrorismo internacional, un centro de flagrante violación de los derechos humanos y tiene ambiciones expansionistas por todo Oriente Medio", manifestó.

Ayer, viernes, fue el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el que agradeció la decisión tomada por Canadá, que consideró un "ejemplo para toda la comunidad internacional".

"Felicito al primer ministro de Canadá, Stephen Harper, por su liderazgo a la hora de enviar un mensaje claro a Irán y a todo el mundo", subrayó.

El Gobierno de Canadá informó el jueves de que suspendía sus relaciones diplomáticas con Irán y que todo el personal diplomático canadiense había abandonado ese país.

También pidió la salida de los diplomáticos iraníes en Ottawa en un plazo de cinco días, explicó el titular de Exteriores canadiense, John Baird, en un comunicado.

El ministro argumentó que Irán "es la amenaza más significativa para la paz y la seguridad mundial hoy en día" y se refirió al programa nuclear iraní y a la asistencia militar de Teherán al régimen del presidente sirio, Bachar Al Asad.

"El régimen iraní está proporcionando asistencia militar para apoyar el régimen de Asad; se niega a cumplir las resoluciones de la ONU relativas a su programa nuclear, habitualmente pone en peligro la existencia de Israel y se involucra en una retórica racista antisemita que incita al genocidio", aseveró Baird.