Una organización no gubernamental con sede en Estados Unidos criticó el sábado la pesquisa oficial de Honduras sobre una balacera fatal durante una operación antidrogas después de que sus conclusiones contradijeron reportes de testigos y la propia investigación del grupo sobre lo sucedido.

Los hallazgos de la indagatoria, anunciados el viernes, señalaron que dos víctimas no estaban embarazadas y que ninguna de las cuatro personas muertas fueron alcanzadas por disparos realizados desde un helicóptero de las fuerzas del orden involucrado en la redada antinarcóticos en la región de Mosquitia. Residentes locales y algunos activistas defensores de derechos humanos afirmaron que las víctimas fueron baleadas por la policía y que todos los occisos, incluidas dos mujeres embarazadas, eran civiles inocentes que viajaban por un río de noche.

La policía señaló que la gente muerta estaba en una embarcación desde la que se realizaron disparos al helicóptero.

"Las aseveraciones de las autoridades hondureñas simplemente no son creíbles, cuando se confrontan con evidencia forense y tantas declaraciones de testigos que indican lo contrario", escribió en un correo electrónico Dan Beeton, vocero del Centro de Política Económica e Investigación en Washington, con sede en la capital estadounidense.

Algunos agentes de la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA) acompañaron a agentes de la Policía Nacional hondureña durante la operación, pero la agencia dijo que ningún miembro del personal norteamericano realizó disparos.

Autoridades en Estados Unidos y Honduras se han negado a proporcionar videos de la balacera del 11 de mayo o de las autopsias de las víctimas, los cuales podrían resolver disputas sobre las circunstancias. La operación ha sido sumamente criticada en Honduras.

Germán Enamorado, director de la Oficina de Derechos Humanos de Honduras, señaló el viernes que dos víctimas mujeres no estaban embarazadas, como lo reportaban testigos. Beeton dijo que las autopsias de las dos mujeres fueron realizadas de manera poco profesional 40 días más tarde, a la intemperie en el cementerio. Agregó que amigas de las víctimas afirmaron que ambas estaban embarazadas.

Enamorado añadió que exámenes forenses muestran que las balas que mataron a las cuatro personas fueron disparadas en línea horizontal, no desde arriba. Además las balas eran de calibre más pequeño usadas por rifles M-16 y no las que se utilizan en armas más potentes que se montan en helicópteros, señaló.

Un reporte previo del grupo de Beeton tuvo un punto de vista diferente sobre la balística: "Reportes de las muertes, así como una entrevista a un funcionario hondureño presente en la exhumación y autopsia de las víctimas fatales, confirman que todas tenían heridas de balas de alto calibre".

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La periodista de The Associated Press Martha Mendoza, en Santa Cruz, California, contribuyó a este reporte.