Las autoridades nicaragüenses desalojaron a unos 3.000 pobladores de las faldas del volcán San Cristóbal, el coloso más alto de Nicaragua, que registró el sábado tres potentes explosiones.

El director ejecutivo del Sistema Nacional de Atención, Mitigación y Prevención de Desastres, Guillermo González, informó que el volcán ubicado a 140 kilómetros al noroeste de la capital, comenzó a lanzar gases y cenizas en una columna de unos 4.000 metros, y afectó a nueve comunidades.

"Esta actividad podría afectar a unas 500 familias que suman 3,000 personas, por lo que hemos decidido evacuarlas con personal de la Defensa Civil", dijo González en rueda de prensa.

Informó que la Defensa Civil envió 300 soldados para cumplir con las tareas de evacuación y atención de los afectados, por la situación del volcán de 1,745 metros de altura.

"Tenemos todo el dispositivo de emergencia en terreno. Existe un plan de emergencia ante erupciones y vamos a valorar las medidas a tomar en la medida que tengamos más información", dijo González.

El director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Javier Mejía, declaró que el "observatorio que tenemos al pie del volcán nos muestra una actividad fuerte, no descartamos nada, pero llamamos a la calma". Recordó que el San Cristóbal se encuentra activo desde 1520.

La vocera del gobierno Rosario Murillo dijo a través de los medios oficiales que unas 20.000 personas podrían ser afectadas en sus viviendas y cultivos por la caída de cenizas y gases.

Murillo agregó que el gobierno declaró otras dos alertas en los municipios Chinandega y León, en el noreste del país y a un centenar de kilómetros de Managua, para que los ciudadanos estén preparados en el caso de que tengan que evacuar de emergencia por la virulencia de la actividad del volcán.

"Hay una situación de alerta amarilla, y alerta verde para los departamentos de Chinandega y León (...) para la protección de la población", dijo Murillo, a través de medios oficiales. Señaló que unas 1.569 personas ya fueron evacuadas por brigadas de la defensa civil o por sí solas en el perímetro de cinco kilómetros de las faldas del volcán.

Nicaragua ha permanecido a la expectativa durante la última semana luego que su franja Pacífica se vio sacudida por el terremoto que se dio en Costa Rica el miércoles.

A partir de entonces no se han dejado de registrar sismos de menor intensidad en el país; incluso en Managua se mantiene una alerta verde decretada desde el jueves, después que en el Lago Xolotlán ubicado a orillas de la capital se registró un enjambre sísmico de 17 temblores en menos de tres horas.

Mejía dijo que la actividad sísmica a veces puede provocar la activación de la cadena volcánica, pero no se atrevió a afirmar que en el caso el volcán San Cristóbal, tenga que ver con ello.